Sally Aguayo
Catorce envolturas de piedra de cocaína, dos armas una tipo R15, dos personas detenidas y una en calidad de presentada fue el saldo que arrojó un cateo en la colonia La Esmeralda realizado por agentes de la Agencia Federal de Investigación y PGR.
Los detenidos son Gabriel Cordero Solís y su esposa Martha Elena Espinosa Puente, de 38 y 31 años, mientras que en calidad de presentado quedó Juan Manuel Espinosa Puente al presumirse que las armas encontradas en el lugar son de su propiedad.

El cateo que realizaron 12 elementos de la AFI y PGR se registró a las 06:00 horas en la casa marcada con el 238 de Palma Gorda en la colonia La Esmeralda, luego de 15 días de investigación por parte de la PGR.

El cateo

Autoridades de la Procuraduría General de Justicia, manifestaron que desde últimos de abril, llegó hasta la sala de denuncia de la PGR la denuncia anónima de una ciudadana, quien afirmaba que en el domicilio cateado había manejos extraños.

La denuncia que se recibió, hacía alusión a una llamada "tiendita", donde se comercializaba la compra y venta de drogas.

Desde el día de la queja, autoridades de la PGR comenzaron a realizar las investigaciones correspondientes y la mañana de ayer, 12 elementos de la AFI debidamente armados y encapuchados entraron al domicilio.

En el interior se encontraba Gabriel Cordero y su esposa Martha Elena Espinosa, quienes luego de realizar la revisión del lugar lograron encontrar 14 envolturas de piedra de cocaína en el interior de un zapato de Gabriel Cordero.

Además de dos armas, una calibre 22 tipo R15, un revólver de diábolos y un cargador de 25 tiros, mismos que según Cordero Solís pertenecían a su cuñado Juan Manuel Espinosa Puente, quien se encontraba en la parte trasera de la casa.

La detención

Luego de que la mercancía encontrada en el lugar fue confiscada por las autoridades de la PGR, el matrimonio Cordero Espinosa y Juan Manuel Espinosa fueron asegurados por los elementos.
Siendo únicamente Juan Manuel Espinosa Puente, de 37 años, quien quedara en calidad de presentado al creer que es él el propietario de las armas encontradas en el lugar.