Juan Francisco Valdés
Menor de dos años muere en el Hospital del Niño a causa de las lesiones que le provocó su padre, quien ayer fue detenido en el municipio de Marín, Nuevo León
Un ejidatario, de nombre Domingo Venegas Ramírez, acabó con la vida de su propio hijo de tan sólo dos años, al propinarle severos golpes en el abdomen y al atacarlo sexualmente, porque lo sorprendió comiendo excremento en las afueras de su hogar.

El violento acto ocurrió en el ejido El Soldadito, perteneciente al municipio de Marín, Nuevo León, rumbo a Monterrey, y movilizó a policías ministerial adscritos al Cuarto Grupo contra la vida e integridad física, de la PGJE.

José Angel Herrera, coordinador de dicha fiscalía, informó que el pequeño José Guadalupe Venegas Contreras jugaba en el exterior de su hogar con sus hermanitos mayores de 7 y 4 años de edad, el lunes, cerca de las 16:00 horas.

El presunto agresor, Domingo Venegas Ramírez, aparentemente sorprendió al pequeño José llevándose a la boca excremento, y lleno de furia por lo que había presenciado, tomó a su hijo y lo atacó físicamente con un cinturón.

No contento con lo anterior, el sujeto aventó a su pequeño contra el suelo y lo metió a una recámara y minutos más tarde lo trasladó a una alberca inflable repleta de agua para sumergirlo e intentar ahogarlo.

María Martha Contreras Mata, madre del niño, intervino en defensa del menor porque su hijo no paraba de llorar y le preocupó el sangrado excesivo, por lo que decidió llevarlo a un hospital. El ama de casa revisó físicamente al infante y al ver que presentaba excesivas quemaduras de cigarrillos, en sus genitales y en el mentón, le reclamó a su pareja y su comportamiento cambio por completo.

Es decir, Domingo Venegas se tranquilizó y le insistió a su mujer que no se atreviera llevar al niño a un centro hospitalario, porque las lesiones que presentaba no eran de gravedad, pues corría el riesgo de que la Policía lo privara de su libertad.

Mientras que el agresor descansaba en su hogar, la mujer le dijo que iría a la clínica rural en busca de un médico y que, si no lo encontraba, regresaría a casa sin darle aviso a las autoridades. De esa manera, la mujer decidió ir a la carretera para abordar un autobús que la condujo a la Central Camionera de esta ciudad.

El viaje tuvo una duración aproximada de dos horas. La mujer arribó alrededor de las 21:00 horas y posteriormente transbordó un vehículo de alquiler que la llevó a la Cruz Roja. Los médicos solicitaron el traslado del menor herido al Hospital del Niño porque el afectado presentó maltratos y huellas de violación.

Muere en el hospital

El pequeño sólo permaneció hospitalizado un lapso de cinco horas y murió a causa de un shock séptico por la perforación de intestinos, como consecuencia de la contusión profunda de abdomen.
Los médicos forenses también apreciaron en el cuerpecito del pequeño huellas de quemaduras de cigarros, así como el vientre endurecido, por los golpes recibidos con un cinturón y con los puños, así como huellas de ataque sexual.