Hoy se enfrentan los máximos goleadores del torneo, son íntimos amigos y tienen un promedio de edad de 19.5 años
_10:00 horas / _Canal: 531 Sky

BARCELONA.- La pelota está contenta: hoy va a ser tratada como pocas veces gracias al talento de dos diminutos argentinos que son la sensación de la Liga española de futbol.

Es Leo versus "Kun"; Agüero contra Messi, los dos protagonistas del Barcelona-Atlético de Madrid, un partido que suele ofrecer buen futbol, emociones y muchos goles.

"Messi-Agüero para mí es la pareja perfecta", dijo esta semana Agüero, de 19 años y en un gran momento con la camiseta rojiblanca.

"Está intratable, haciendo goles y cosas imposibles de hacer. Hace de todo y será difícil pararlo", certificó Messi, figura de un Barcelona en el que las estrellas vienen teniendo problemas. Autor, en definitiva, de siete goles en lo que va de la temporada.

Agüero suma ocho, pero más que la cantidad, es la calidad lo que siempre surge a la hora de disfrutar de los dos argentinos.

Sus goles deberían muchas veces valer doble, porque llegan tras regates improbables, tras galopadas de ensueño, tras dejar mareados y a contrapié al arquero y una ristra de rivales.

Superados unos años en que los brasileños marcaban el ritmo y el interés en España, la Liga 2007/2008 es la más argentina en mucho tiempo. Y en buena parte es culpa de Messi, de 20 años, y de Agüero, de 19.

Atrás quedaron los resquemores que generó Agüero hace poco más de un año, cuando su estreno en España no fue el que muchos esperaban.

"Kun" tenía 17 años, acababa de llegar del Independiente con un traspaso récord de 32.5 millones de dólares y no terminaba de adaptarse a Madrid.

Javier Aguirre, técnico del Atlético de Madrid, le escatimaba la titularidad, porque consideraba que el talentoso argentino -que no terminaba de entenderse futbolísticamente con el ídolo Fernando Torres- necesitaba más tiempo, más madurez.

Pese a ello, Agüero lograba mostrar de tanto en tanto su talento, aunque también su picardía, algo que no siempre contribuyó a mejorar su imagen.

El momento más recordado es el de su gol con la mano -revestida en un guante negro de lana- al Recreativo de Huelva.

Aquel gol, que enloqueció a los jugadores del equipo andaluz, le dio la victoria de 2-1 a su equipo. También Messi supo utilizar la extremidad prohibida en el futbol al emular la "mano de Dios" en junio de 2007 ante el Espanyol. Pero esas manos son anécdotas.

Lo sustancial es que Agüero ya es ídolo en España, no sólo porque más de la mitad de las camisetas que vende el Atlético llevan su nombre, sino porque conectó con el corazón de los aficionados: por su futbol, claro, pero también por su conmovedor llanto en una entrevista radial al escuchar la voz de su padre.

Intimos amigos, el primer contacto entre Messi y Agüero se produjo en el Mundial Sub 20 de Holanda, ganado por Argentina y en el que el jugador del Barcelona fue la gran figura.

"Es un amigo y un jugadorazo", insiste Messi.

"Es un crack, un placer verlo jugar", devuelve la gentileza Agüero.