LA JORNA
México, D.F. .- Cuatro de los cinco policías que participaron en la captura de la periodista Lydia Cacho, en diciembre de 2006, enfrentan órdenes de aprehensión por delito grave, en tanto uno de ellos quedó libre de los cargos penales que le fincó originalmente la Procuraduría General de la República, confirmó el abogado Javier Olea, coadyuvante de la autoridad ministerial. Agregó que en el caso de Kamel Nacif, éste no tiene problema porque las acusaciones en su contra no implican delito grave, "y por ello difícilmente lo veremos en prisión".
Según el litigante, fue el juzgado primero de lo penal con sede en Cancún, Quintana Roo, el que libró las órdenes contra los policías del estado de Puebla acusados de abuso de autoridad. Dicho juzgado se negó a librar la orden de aprehensión en contra de una mujer, también agente policiaco, bajo el argumento de que no se acreditó su participación en las presuntas violaciones de las garantías individuales de Lydia Cacho.

Javier Olea, en entrevista telefónica, indicó que los policías no alcanzan el beneficio de la libertad provisional bajo fianza ni tampoco podrían librar la cárcel mediante una suspensión en vía de amparo, por lo que deberán ser capturados e ingresados en un reclusorio con sede en Quintana Roo.

Como se recordará, estas peticiones de captura tienen origen en el expediente 02/FEADP/2006 y en la averiguación previa FEVIM/02/03-2006 en razón de las denuncias que presentó la periodista Lydia Cacho en contra del empresario Kamel Nacif; del gobernador de Puebla, Mario Marín; de la ex procuradora de justicia de esa entidad, Blanca Laura Villeda, y de los agentes policiacos que participaron en la detención y traslado de la informadora desde Cancún hasta Puebla.