Angeles Cruz/La Jornada
Carlos García de León, director de prevención del Censida, informó que se otorgarán 300 becas completas para facilitar la participación de activistas y portadores de la enfermedad, aunque también planteó la necesidad de hacer que los participantes "poco a poco" también inviertan en su asistencia a los congresos.
México, D.F. (La Jornada).- La criminalización de la transmisión del VIH será uno de los temas del próximo Congreso nacional de sida, el cual se efectuará en Tuxtla Gutiérrez, Chiapas, del 27 al 30 de noviembre próximos. José Antonio Izazola, director del Centro Nacional para la Prevención y Control de esa enfermedad (Censida), comentó que en ocho entidades existen leyes que sancionan a las personas que viven con el padecimiento e infectan a otra.

Aunque no se han reportado casos que violenten los derechos humanos de los portadores, el riesgo existe, indicó. De ahí la importancia de abordar el tema, para lo cual se invitará a legisladores estatales y federales, en particular de las entidades donde están vigentes ordenamientos de ese tipo.

El lema del congreso, "Evidencia para la acción", tiene la finalidad de convocar a la revisión de las acciones que se desarrollan en el país para contrarrestar esa epidemia y, principalmente, evitar duplicidades y lograr sinergias entre gobiernos, organizaciones civiles e iniciativa privada.

Comentó que además de dos conferencias magistrales y ocho sesiones plenarias, las organizaciones civiles que han recibido financiamiento para la realización de acciones focalizadas en la prevención del VIH/sida expondrán sus experiencias. Se trata, abundó, de conocer todos los éxitos y fracasos de esos proyectos.

Carlos García de León, director de prevención del Censida, informó que se otorgarán 300 becas completas para facilitar la participación de activistas y portadores de la enfermedad, aunque también planteó la necesidad de hacer que los participantes "poco a poco" también inviertan en su asistencia a los congresos.

Se prevé la asistencia de mil 200 personas, entre ellas integrantes de 100 de las 211 organizaciones registradas en el centro.

"Éste es el único congreso que en lo personal conozco, donde no hay inversión de los participantes. Entonces, para disminuir esa brecha y dada la situación económica", las personas también deben contribuir con recursos para su traslado, "porque es un proceso de asistencia técnica que beneficiará a los proyectos" que cada organización realiza, manifestó García de León.

Aseguró, no obstante, que está garantizada la participación de los sectores en mayor riesgo de contraer el VIH/sida: jóvenes, mujeres e individuos que carecen de recursos económicos. También se abrieron espacios para la asistencia de personal de salud involucrado en la atención de los infectados.