LA JORNADA
México, D.F. .- Alrededor de 50 mil niños migrantes mexicanos están en riesgo de ser víctimas de explotación sexual y de las redes de trata de personas en la zona fronteriza con Estados Unidos, en lo que constituye un problema que no se resolverá mientras prevalezcan las condiciones de pobreza en el país, advirtió José Luis Soberanes, presidente de la Comisión Nacional de los Derechos Humanos (CNDH).
Advirtió que este mal tenderá a enquistarse si persiste la carencia de acciones inmediatas y firmes para erradicarlo. Dijo que corresponde al gobierno federal impulsar una política pública en la materia, empezando por la publicación de la Ley para Prevenir y Sancionar la Trata de Personas, que el pasado mes de octubre fue aprobada por unanimidad en el Senado de la República. Recordó que México asumió un compromiso internacional en esta materia y debe cumplirlo.

El ombudsman participó ayer en la inauguración del foro Niñez Migrante, Trata y Explotación Infantil, organizado por el Fondo de Naciones Unidas para la Infancia (Unicef) y la CNDH. Ahí destacó las condiciones de pobreza en que viven más de la mitad de los niños en 11 estados de la República. Los casos más graves son los de Chiapas y Oaxaca, donde siete de cada 10 menores de 18 años de edad viven en la línea de pobreza, y seis de cada 10 están en situación similar en Veracruz, Tabasco e Hidalgo.

Soberanes afirmó que cada vez son más los niños y adolescentes que deciden migrar hacia Estados Unidos, y de la misma manera aumenta la cantidad de pequeños que son detenidos y deportados por las autoridades estadunidenses. En algunos casos los separan de sus familias y los hacen retornar por un punto diferente de aquel por el que son devueltos sus padres. Esto, apuntó, coloca a los menores en un riesgo real de ser detectados y sometidos por las redes de trata de personas.

En tanto, Omeheira López Reyna, presidenta de la Comisión de Derechos Humanos de la Cámara de Diputados, le puso números al problema y señaló que seis de cada 10 migrantes mexicanos menores de edad viajan solos. Además de los 50 mil niños mexicanos que cada año viajan hacia Estados Unidos, existen otros 10 mil que, procedentes de Centroamérica, persiguen el mismo objetivo, indicó.

Aunque no hay información oficial sobre el número de víctimas de las redes de trata de personas, México está identificado como país de origen, tránsito y destino de la explotación sexual infantil, lo que representa un desafío para la agenda de seguridad nacional, regional y global, advirtió Manlio Fabio Beltrones, presidente de la Junta de Coordinación Política del Senado.