Redacción
México debe negociar con Estados Unidos los términos para llevar a cabo la explotación de los llamados yacimientos transfronterizos que comparten en el Golfo de México, o de lo contrario corre el riesgo de perder esa riqueza petrolera.
En la conferencia "Yacimientos transfronterizos: Una perspectiva de derecho internacional", especialistas en la materia recordaron que en 2010 vence la moratoria de 10 años que ambos países firmaron en el 2000, mientras se decide cómo y cuándo explotar dichos yacimientos.

Estimaron que al margen de la iniciativa de reforma energética del Ejecutivo que se debate en el Congreso, México "debe tomar al toro por los cuernos" y negociar con Estados Unidos los términos en los que debiera realizarse la explotación de los yacimientos transfronterizos.

Debe fijarse con claridad cómo compartir los beneficios que por derecho pudieran corresponder a cada país, independientemente que la explotación se realice desde uno u otro lado de la frontera marítima en el polígono occidental del Golfo de México, conocido como Hoyo de Dona, añadieron.

El diplomático de carrera, Alberto Szekely, destacó que estamos a dos años de que Estados Unidos pueda hacer "lo que se le dé la gana", porque no ha adoptado ninguna obligación con México respecto a lo que puede hacer con su parte de esos recursos transfronterizos.
El ex embajador afirmó que México no está cumpliendo siquiera con el tratado de 2000, en lo que se refiere a desarrollar tecnología e intercambiar esta información con Estados Unidos.

"Las grandes pérdidas que hemos tenido en nuestro territorio se deben más a la negligencia y a veces a la traición de mexicanos, que a los intereses internacionales", añadió el también abogado internacionalista.

Ante esta negligencia, dijo, Estados Unidos estará en posibilidad dentro de dos años de explotar los yacimientos transfronterizos y llevarse los recursos que le corresponden a México mediante el llamado "efecto popote".

Szekely aseguró que México no estará en condiciones de recurrir a las cortes internacionales para denunciar esto, ya que ha incumplido el acuerdo de 2000.

Por su parte, el diplomático de carrera, Jorge Palacios Treviño, coincidió en que México debe cuidar los recursos transfronterizos porque esos están en peligro de perderse, si no se hace nada en los próximos dos años.

El también integrante del equipo mexicano negociador del tratado que delimitó los yacimientos transfronterizos y acordó la moratoria de 10 años para su explotación, destacó que el derecho internacional establece que los países deben ponerse de acuerdo para la explotación de los recursos compartidos.

Por ello, México debe celebrar convenios con Estados Unidos y los demás países limítrofes para establecer un régimen de cooperación para la explotación de los yacimientos compartidos, no sólo a lo largo de todas nuestras fronteras marítimas, sino también, de las terrestres, añadió.