El Universal
Además de la maravillosa vida bajo el agua, La Paz cuenta con playas famosas que a pesar de los años de visitas frecuentes siguen limpias, tranquilas, prácticamente vírgenes.
Balandra es probablemente una de las más famosas, su "hongo" forma parte de las bellezas naturales de la península y la playa ha sido incluida en libros y revistas de todo el mundo como una de las más bellas del planeta.

El agua no es tan cálida como en el Caribe, pero lo cristalino de sus aguas hacen que cualquier playa de Quintana Roo la envidie.

Por si fuera poco se trata de una bahía con una profundidad que apenas supera el metro, es una alberca gigante, prácticamente un chapoteadero con arena blanca en el fondo sin oleaje.

Pero se debe dejar claro que el lugar es tan natural que es mejor tener cuidado extra al bañarse en sus aguas es mejor no andar descalzo cuando se entra al mar pues existen pequeños peces y mantarrayas escondidas en el fondo que al pisarlos se puede lastimar el pie, además de revisar con cuidado el lugar porque en ciertas épocas del año es frecuente que una que otra medusa termine cerca de la playa.

El lugar está rodeado por montañas que dan al mar y el acceso por carretera es el más largo de todos, por lo tanto es recomendable llegar en embarcación con una buena dotación de refrescos, agua, y comida porque en el lugar no existen comercios ni restaurantes, sólo recuerda llevarte toda la basura que generes.

Si deseas un sitio con mayor infraestructura para rentar motos acuáticas y practicar otros deportes del mar, debes acercarte al Tecolote, una de las playas con mejores opciones para las actividades dentro y fuera del agua.

Si existe la posibilidad de rentar una lancha o de apuntarse en uno de los recorridos de buceo, definitivamente las playas de la Isla Espíritu Santo son un regalo que pocos pueden aprovechar.

Prácticamente no existe la posibilidad de encontrarse con otros turistas, sólo estarán los que te acompañen. Para los que gustan de coleccionar conchas de mar será una mina de oro, pues las playas están repletas de todo lo que el agua ha decidido regalarle a la playa, cientos y cientos de metros de finas conchitas y caracoles.

El buceo libre está permitido, pero también es recomendable tener cuidado al caminar con el agua a la cintura por la gran cantidad de fauna que existe en la región.

Para los amantes de la observación de aves, también será una espléndida oportunidad para quedarse quietos durante horas y observar a las decenas de voladores que van desde las curiosas gaviotas hasta los impresionantes pelícanos que bajan desde Canadá, todo un espectáculo en el mismo sitio.