El periódico dijo en su edición electrónica que los principales componentes del equipo, Steve Rattner y Ronald Bloom, viajarán a Detroit el lunes.
Washington, EU.- El equipo del presidente estadounidense, Barack Obama, encargado de supervisar la reestructuración del sector del automóvil viajará la próxima semana a Detroit para mantener reuniones con General Motors, Ford y Chrysler, dijo el diario The Detroit News.

El periódico dijo en su edición electrónica que los principales componentes del equipo, Steve Rattner y Ronald Bloom, viajarán a Detroit el lunes.

Parte de las reuniones se centrarán en presentaciones de las nuevas tecnologías que los tres fabricantes están desarrollando para reactivar sus ventas.

El director financiero de General Motors, Ray Young, dijo al periódico que "les hemos invitado para que nos visiten y vean nuestra tecnología avanzada".

General Motors confía que el futuro Chevrolet Volt (un vehículo impulsado exclusivamente por electricidad, recargable y que utiliza un pequeño motor de combustión para recargar sus baterías en ciertas condiciones) revolucionará el sector y le permitirá recuperar sus ventas.

El Volt estará a la venta el próximo año y será el primer vehículo de una familia de automóviles que utilizará la misma arquitectura.

La semana pasada los principales ejecutivos de General Motors y Chrysler viajaron a Washington para reunirse con el equipo de Obama.

General Motors y Chrylser han obtenido 17.400 millones de dólares en préstamos de Washington para mantener sus operaciones en los primeros meses de 2009 (13.400 millones para GM y 4.000 millones para Chrysler).

A cambio de estos préstamos, las dos empresas presentaron el 17 de febrero al Departamento del Tesoro sus planes de reestructuración, pero solicitaron también más dinero para evitar la quiebra.

Ford es el único de los Tres Grandes de Detroit que no ha recurrido a las ayudas públicas.

Hoy General Motors presentó su informe anual a la Comisión del Mercado de Valores de Estados Unidos en el que reconoció que sus auditores tienen "dudas sustanciales" sobre el futuro de la compañía y reiteró que necesita más dinero público para evitar la suspensión de pagos.