El Universal
El estilo de vida actual favorece el exceso de acidez en el organismo y eso trae trastornos
Los ácidos son compuestos químicos que contienen hidrógeno; su sabor es como el del vinagre y su contrapunto son las sustancias alcalinas, que reaccionan con los ácidos formando sales neutras que, al disolverse en agua, se denominan lejías.

No, no se trata de una lección de química, sino de un aspecto clave de la nutrición, porque cuanto comemos o bebemos altera el equilibrio ácido-alcalino del organismo y esto se asocia con reacciones químicas esenciales en células y tejidos.

"Para funcionar adecuadamente, las células necesitan mantenerse ligeramente alcalinas pero, debido al estilo de alimentación occidental, tienden a estar ácidas", dice la doctora Esther de la Paz, del Colegio de Médicos de Madrid.

Según la experta, la acidificación favorece que aparezcan dolencias de tipo inflamatorio, degenerativo e infecciosas, "además de aumentar su severidad, prologar su duración y dificultar su curación", pero siempre estamos a tiempo de cambiar nuestra alimentación en busca de equilibrio.

Por eso conviene saber si nuestro organismo está habitualmente alcalino o excesivamente ácido.
En tal sentido, basta con responder el cuestionario elaborado por la doctora Susan Lark, autora del libro "La Química del Exito".