Excélsior
Prácticamente la vida del ex presidente ha transcurrido sin escándalos. Su residencia está en EU, donde es académico en la Universidad de Yale
CIUDAD DE MÉXICO.- En un polvoriento paraje ardiente había 45 féretros de madera endeble de donde salía hedor de muerte. Las 21 mujeres, 15 niños y nueve hombres asesinados en Acteal llevaban tres días macerándose, era la Nochebuena de 1997 y hasta entonces los sepultaban.

En septiembre de 2011, con una demanda entablada en Estados Unidos, los  muertos en Acteal se le aparecieron a Ernesto Zedillo, que era presidente de México el 22 de diciembre de 1997 cuando aquellos indígenas tzotziles de Chiapas fueron masacrados a balazos y machetazos.

La matanza ocurrió mientras la gente rezaba en una ermita de Acteal, comunidad pro Ejército Zapatista de Liberación Nacional (EZLN), que entonces se jaloneaba con el gobierno federal por el cumplimiento de los Acuerdos de San Andrés de noviembre de 1996, en materia de derechos y cultura indígena.

El Subcomandante Marcos, líder zapatista, reaccionó de inmediato. En un comunicado leído en aquella Nochebuena, una noche de llanto y dolor iluminada por pequeñas llamas de veladoras, Marcos escribió:

"Como parte de su estilo de gobierno y muestra de su `voluntad de paz', por diversos canales el señor Ernesto Zedillo mandó amenazas a la Comandancia General del EZLN con el siguiente mensaje: `Prefiero pasar a la historia como represor antes que cumplir los acuerdos con el EZLN'. Esta palabra sí la cumplió. Zedillo ya pasó a la historia como asesino de indígenas y lleva en las manos la sangre de Acteal".

Habían pasado 15 años de aquella escena de la Nochebuena de 1997 y su preludio de cuerpos regados, ensangrentados en Acteal, cuando el ex presidente Zedillo se topó con la demanda penal.

Ernesto Zedillo, quien gobernó a México entre 1994 y el 2000, enfrentó una crisis financiera que llevó a la creación del Fondo de Protección al Ahorro, mejor conocido como Fobaproa; heredó el levantamiento armado del EZLN y entregó el poder a Vicente Fox, el primer presidente no priista en más de 70 años.

Al comenzar su etapa como ex presidente y convertirse en profesor de tiempo completo en la Universidad de Yale, Zedillo declinó aceptar la pensión que instituyó el presidente Luis Echeverría semanas antes de dejar el poder, en 1976, para los ex mandatarios.

Entre los ex presidentes de México, Zedillo ha sido el que mejores y más trabajos ha conseguido después de haber gobernado. De acuerdo con la encuesta de BGC-Excélsior, publicada el lunes pasado, el ex presidente Zedillo es quien logra la mejor opinión entre la población entre los ex mandatarios vivos: Vicente Fox, Carlos Salinas y Luis Echeverría.

La residencia permanente del ex presidente mexicano por su trabajo en la Universidad de Yale es en Estados Unidos. Pocas veces viene a México y cuando lo ha hecho para participar en alguna conferencia es discreto; se reúne con familiares y amigos muy cercanos y se aleja lo más que puede de los medios de comunicación.

Así como es el ex presidente con mayor reputación en Méxicoy el mundo, Zedillo ha sido también quien en menos situaciones polémicas había sido relacionado.

Enfrentó una zacapela en 2001 entre algunos priistas que pedían su expulsión de las filas de ese partido y que llevó a la Comisión de Honor y Justicia del PRI a analizar la petición, ya que se le acusó de propiciar la derrota en las elecciones del 2 de julio de 2000, según informó el 5 de enero de 2001 Vicente Fuentes, presidente de esa comisión partidista.

Y tuvo que salir a los medios el 12 de noviembre de 2005 para desmentir al precandidato presidencial del PRI, Roberto Madrazo, quien había asegurado que ya había limado las asperezas con Zedillo.

Zedillo tenía al menos dos asuntos pendientes con Madrazo, uno cuando éste se negó a dejar la gubernatura del estado de Tabasco, que era una demanda del EZLN, y la otra cuando se rebeló ante la nominación de Francisco Labastida como candidato presidencial del PRI, y hasta se hizo enyesar el brazo derecho para no darle la mano ni a Zedillo ni a Labastida en la reconciliación en Los Pinos, para aceptar que había perdido la contienda interna.

A finales de enero de 2011, Zedillo rompió su regla de no hablar de política mexicana. En el marco del Foro Económico Mundial en Davos, Suiza, el ex Presidente dijo: "Vamos a ganar", en referencia a las elecciones presidenciales de julio, que ganó el priista Enrique Peña Nieto; y hasta se le vio levantando un pulgar como signo de victoria.

Salvo esos episodios, y algún señalamiento de conflictos de interés relacionados con su participación como consejero de la Union Pacific, a quien el gobierno mexicano le vendió en la época de Zedillo la empresa Ferrocarriles Nacionales, el ex presidente mexicano se había mantenido al margen de escándalos como los que han enfrentado sus antecesores.

Pero el 16 de septiembre de 2011 fue demandado en Estados Unidos por crímenes de guerra y en contra de la humanidad por el caso de Acteal.

El bufete de abogados Rafferty Kobert Tenenholtz Bounds & Hess fue el que presentó la demanda en la Corte Federal de Connecticut al ex presidente Zedillo. De acuerdo con los demandantes del ex presidente Zedillo, el gobierno que encabezó tenía un plan concertado que era conocido entre muy pocos como "El Plan de Campaña Chiapas 94". Se trata, argumentaron los demandantes, de un documento secreto del gobierno mexicano que tenía como objetivo acabar con el EZLN, a través de grupos paramilitares y defensas civiles, que serían apoyo de las fuerzas federales.

Aunque en un principio se informó que los demandantes del ex Presidente eran sobrevivientes de los hechos, no se conoció el nombre de ninguno de los que lo acusan y que en todo caso debían de pertenecer a la agrupación conocida como Las Abejas.

A finales de septiembre de 2011, Las Abejas se deslindaron de la demanda contra el ex presidente Zedillo y mencionaron en un comunicado que podría ser el actual presidente de México, Felipe Calderón, el que usaba el caso Acteal para combatir al PRI, de cara a la elección presidencial del 2012.

"No es necesario ser demasiado inteligentes para darnos cuenta de dónde vienen las versiones que concentran sus ataques en Zedillo mientras no dicen ni una palabra sobre la responsabilidad del Ejército y sus planes de contrainsurgencia que no se acabaron con el PRI sino que siguen sin mayores cambios en los sexenios del PAN. Así es que si Felipe Calderón piensa que puede utilizar el caso Acteal contra el PRI y para asegurar la victoria de su propio partido en 2012, ése es su problema. Lo que está logrando es mostrar al mundo lo que siempre hemos dicho: que los autores intelectuales de la masacre de Acteal estaban en los puestos más altos del poder".

El embajador de México en Estados Unidos, Arturo Sarukhán, solicitó en noviembre de 2011, a nombre del gobierno mexicano, inmunidad para el ex presidente Zedillo.

Tras un año de pleito, en septiembre pasado el ex presidente recibió inmunidad diplomática ante una corte estadunidense en respuesta a la demanda. En la moción, Zedillo negó tener responsabilidad en los hechos.

Ernesto Zedillo también solicitó que se desechara la acusación en su contra presentada en la Corte Federal en Hartford, Connecticut, el 19 de septiembre.

De inmediato los abogados de los demandantes rechazaron la decisión del Departamento de Estado de otorgarle inmunidad.

"Estamos profundamente decepcionados por la decisión, lo cual evitará que procedamos con el caso en contra", señalaron los abogados Roger Kobert y Marc Plugiese, del bufete Rafferty Kobert Tenneholtz & Hess.

El caso sigue abierto. Los denunciantes anónimos piden 50 millones de pesos para resarcir las muertes, y no pocos analistas políticos ven que detrás de la demanda podría estar el ex presidente Salinas, archirrecontraenemigo de Zedillo.

Vida académica

El ex presidente Ernesto Zedillo ha alcanzado muchos cargos en su trayectoria posterior a la Presidencia de la República.

En Yale es director del Centro para el Estudio de la Globalización, profesor de la economía y política internacional, y da clases de derecho internacional y es profesor adjunto de estudios forestales y ambientales.

El Banco Mundial lo nombró cabeza de la comisión de alto nivel sobre Modernización de esa organización. Durante 2007 y 2008 fue miembro de la Comisión de Crecimiento y Desarrollo, presidida por el premio nobel, Michael Spence.

Fue miembro de la Comisión Internacional sobre No Proliferación Nuclear y el Desarme. 

En 2007 y 2008 fue miembro de la Comisión de Alto Nivel para el Empoderamiento Jurídico de los Pobres.

En estos casi 12 años de ex presidencia, Zedillo trabajó como presidente de la junta de supervisión de la Carta de los Recursos Naturales y vicepresidente de la ONU en la Comisión Mundial sobre elecciones, democracia y seguridad.

Es miembro del Consejo de la Fundación del Foro Económico Mundial, la Comisión Trilateral, el Consejo Asesor Internacional del Consejo de Relaciones Exteriores, el G30, entre otros.