El Universal
Buenos Aires.- Una foto de la presidenta Cristina Kirchner con el empresario mexicano Carlos Slim desató sospechas, críticas y cuestionamientos, y obligó al gobierno a anunciar la creación de un registro oficial de los regalos recibidos por la mandataria.
La imagen capta el momento en el que Slim obsequia a Kirchner una computadora personal Mac Book Air, cuyo costo en el mercado argentino es de 3 mil 300 dólares, en su versión básica.

Aunque Slim ya le había regalado a la presidenta otra computadora personal, esta vez se armó un revuelo en la opinión pública, debido al elevado costo del producto.

¿A dónde van a parar los regalos que reciben los presidentes? Es la pregunta que se hicieron organizaciones no gubernamentales al ver la fotografía.

Ante la polémica, voceros de la Secretaría General de la Presidencia aseguraron que se abrirá un registro de regalos y que ya se está trabajando en la reglamentación de la Ley de Ética Pública.

Desde enero, Poder Ciudadano (vinculada a Transparencia Internacional) intenta conocer el destino de unas joyas de plata que el presidente boliviano Evo Morales entregó a Kirchner.

Ante la falta de reglamentación de la citada ley, el debate reaparece con cada nuevo presidente.

En 1990, durante el primer año del gobierno de Carlos Menem, el entonces mandatario recibió un Ferrari Testa Rosa, regalado por empresarios italianos, con un valor de más de 100 mil dólares. Menem lo usó e incluso llegó a violar las normas de tránsito.

Cuando la justicia le exigió entregarlo a un organismo del Estado, él se negó. Finalmente, forzado por el escándalo, lo tuvo que devolver.