Washington, EU.- Earl Paulk, un arzobispo protestante pentecostal de Atlanta (Georgia), está envuelto en un escándalo sexual sin precedentes después de que su familia revelara ante los feligreses su secreto: se acostó con la mujer de su hermano y concebió con ella un hijo.
Earl Paulk, de 80 años, es el fundador de la iglesia protestante Chapel Hill Harvester Church, situada en el suburbio de Atlanta, y es el padre de Donnie Earl Paulk, que se creía durante sus 34 años de vida el sobrino del líder religioso, informó hoy The Atlanta Journal-Constitution.Fue el propio Donnie, desde hace un año el cura principal del templo, el que informó a los fieles de que es el hijo biológico de Earl Paulk y no de Donald Paulk.Donnie descubrió el secreto de su "tío" y de su madre, a raíz de un análisis de ADN que fue ordenado por un juez en una investigación abierta contra Earl Paulk por haber mentido bajo juramento sobre las relaciones sexuales que ha mantenido fuera de su matrimonio.La iglesia, el arzobispo protestante y su hermano han sido demandado por Mona Brewer, una antigua empleada, que acusa a Earl Paulk de haberla manipulada entre 1989 y 2003 al asegurarla que una aventura con él era su único camino para la salvación.Paulk admitió en enero delante de la congregación haber mantenido una relación con Brewer.En 2006, en el marco de una audiencia sobre el caso, Paulk aseguró bajo juramento que la única mujer con la que ha mantenido relaciones sexuales fuera de su matrimonio fue Brewer.Ahora, el test de paternidad, exigido por la Oficina de la Fiscalía de Cobb County y la Oficina de Investigación de Georgia, ha dejado en evidencia al líder religioso.Cuando se enteró del resultado del test de paternidad, Donnie expresó su "decepción y sorpresa" a los feligreses y se disculpó públicamente por los "daños colaterales" que ha producido todo este escándalo a su familia y a la comunidad.No es el primer escándalo que afecta a esta iglesia y a su líder religioso.En 1992, una feligresa de la iglesia pentecostal acusó a Paulk de haberla obligado a mantener relaciones íntimas con él, y otra mujer dijo que ha sido coaccionada por el arzobispo y otros responsables de la comunidad religiosa.La iglesia llegó a un acuerdo extrajudicial, según el cual pagó 24 millones de dólares a siete antiguos feligreses.En su punto álgido en 1990, esta iglesia protestante contó con unos 10.000 miembros y 24 curas; hoy tiene únicamente 1.500 fieles y 18 curas.