Escándalo con jueces, "affaire" de espionaje, maltrato de animales, consumo de drogas, abuso sexual. El deporte profesional en Estados Unidos no sólo llega a los titulares por los resultados en los grandes estadios sino también por lo que sucede afuera de ellos.
Boston, EU.- Desde hace semanas, delitos criminales dominan la escena. Y en cada una de las tres principales disciplinas -fútbol americano, béisbol y baloncesto- existen conflictos.

Luego de que el escándalo con el árbitro corrupto Tim Donaghy desacreditó a la liga norteamericana de baloncesto (NBA), ahora es el caso de Isiah Thomas. El entrenador y presidente de los Knicks de Nueva York responde ante la Justicia por supuesto acoso sexual.

Durante dos años la ex estrella de los Detroit Pistons habría llamado con nombres vulgares y habría atosigado a la ex ejecutiva de marketing Anucha Browne Sanders. Cuando la mujer finalmente se quejó del entrenador ante el dueño de los Knicks, la Madison Square Garden Corporation (MSG), fue despedida.

La razón esgrimida fue que era incompentente para asumir la responsabilidad en las áreas profesionales a su ccargo. Browne Sanders reclama ahora ante los estrados su reincorporación y una indemnización de diez millones de dólares en su demanda contra Thomas por acoso sexual.

Más modestos son en tanto los 750.000 dólares que deben pagar el entrenador Bill Belichick y los Patriots de Nueva Inglaterra, de la liga nacional de fútbol americano NFL, por su "espionaje". En el partido en que los "Pats" vencieron por 38-14 a los Jets de Nueva York en el inicio de la temporada, el equipo de Belichick colocó una cámara de video sobre el banco donde se ubicó el entrenador rival y así obtuvo información sobre sus indicaciones para la defensa.

El comisionado de la NFL, Roger Goodell, levantó su dedo acusador, pero en Estados Unidos se mofaron por la cifra de la multa que impuso. El equipo cuenta esta temporada con un presupuesto de 105 millones de dólares.

Más drástica cayó la decisión de Goodell en el caso de Michael Vick. El mariscal de campo de los Halcones de Atlanta fue inhabilitado por tiempo indefinido por organizar y financiar peleas de perros y además por haber participado en la muerte de los animales.

En tanto, con Tank Johnson regresará a las canchas de fútbol americano un individuo que ya debió pasar 45 días tras las rejas por tenencia ilegal de armas y sólo pudo jugar en febrero el Superbowl para su anterior equipo, Chicago Bears, con autorización judicial.

Sin embargo, para los Cowboys de Dallas las cualidades defensivas de Johnson resultaron más atractivas que sus constantes problemas judiciales desde noviembre de 2005 y contrató su servicio. En cualquier caso, los tejanos recién podrán contar con él a partir del 11 de noviembre, cuando se cumpla la suspensión de ocho partidos dictada por el jefe de la NFL.

Al igual que en la NFL, en las Ligas Mayores de béisbol (MLB) tampoco son indagados acerca de si toman hormonas de crecimiento.

Esta brecha es aprovechada en la liga, advirtieron los expertos. Tres profesionales admitieron haber recibido sustancias dopantes de parte de una empresa de Miami. "Estas hormonas tienen efectos similaresa los esteroides, pero no pueden ser detectadas en la orina", explicó Gary Wadler, de la agencia mundial antidoping WADA.