Juan Francisco Valdés/El Guardián
Saltillo, Coah.- Dos jóvenes comparecieron ante el Ministerio Público para denunciar a una bien organizada banda de estafadores de origen africano, que mediante engaños los despojó de casi 27 mil dólares.
Los afectados son Carlos Jorge García Rojas y Javier Cárdenas Delgadillo, de 26 y 25 años, quienes confirmaron que el pasado 5 de octubre acudieron a un bar de la carretera antigua a Arteaga y el libramiento López Portillo.

En el antro de vicio conocieron a tres personas de raza negra; dos de ellos se identificaron como Def y Alán y los invitaron a formar parte de un proyecto para la construcción de una discoteca, en la que presuntamente invertirían 100 mil dólares.

Los extranjeros les dijeron que aparentemente sólo contaban con 75 mil dólares y pidieron el resto (25 mil) a los afectados en un plazo de siete días. También acordaron reunirse en la habitación 488 de un hotel ubicado en el bulevar Fundadores, a la altura de la colonia Cerritos.

Antes de reunir la cantidad, los agraviados acudieron el 6 de octubre a unas pláticas con los supuestos empresarios, y se encontraron con un tercer involucrado, quien ni siquiera les dirigió la palabra.

Emocionados, Jorge y Javier recibieron un estímulo de 20 dólares por acudir a dichas reuniones, y aparentemente los ánimo a no retroceder en su plan, ya que se dedicaron a pedir prestados los 25 mil dólares.

Tras juntar casi 27 mil, los africanos los citaron el 12 de octubre en el mismo hotel, donde supuestamente juntaron la inversión. Después hubo una serie de situaciones que aprovecharon los acusados para cambiar una caja donde se encontraba el dinero por otra.

Después uno de los presuntos responsables sacó una pistola y les dijo a los jóvenes que se retiraran con la caja, ya que no deseaban hacer ningún trato con ellos. Cuando los afectados abrieron el depósito se llevaron una sorpresa, porque únicamente había un fajo de billetes falsos y recortes de papel periódico.

Luego de que las autoridades tomaran conocimiento, confirmaron que los nombres que utilizaron los extranjeros eran ficticios, ya que estaban registrados como Sam Pitaghoras y Ron Sanders.