El piloto mexicano de Sauber, Esteban Gutiérrez durante la primera sesión de entrenamientos libres en Montmeló de la última tanda de la pretemporada. Foto EFE/Alejandro García
Ignacio Encabo/DPA
Gutiérrez marcó el jueves el sexto mejor tiempo del día en la primera jornada de los últimos tests de pretemporada.
Barcelona, España.- Apenas rodó unos cientos de kilómetros a bordo de su Sauber, pero está sonriente y la gente le pide fotos por el paddock: el mexicano Esteban Gutiérrez ya se siente uno más entre los pilotos del elitista mundo de la Fórmula 1.

"Se me hace un poco raro escuchar que soy uno de ellos, pero realmente es... Simplemente estoy aquí, lo estoy viviendo, pero desde fuera es otra perspectiva. Ahorita estamos aquí dentro y cuando empiecen las carreras empezará todo", dijo a la agencia dpa en Barcelona, donde ultima la puesta a punto de su Sauber.

Gutiérrez, de 21 años, debutará esta temporada en Australia a los mandos de un Fórmula 1. El 17 de marzo se apagarán los semáforos en el circuito Albert Park y comenzará su carrera en la máxima categoría del motor.

Sin embargo, no siente la presión del debut. Parte de la culpa de ello la tiene su equipo, Sauber, que lo mima en sus primeros pasos en la Fórmula 1.

"Me siento muy cómodo con toda la situación, con el equipo, hay un ambiente muy positivo. Me da la posibilidad de sentirme muy acoplado, muy estable y enfocado en lo que ahorita es importante, que es mi preparación para tratar de adpatarme lo más rápido posible, ponerme el casco y seguir acumulando experiencia en la Fórmula 1", dijo el mexicano.

Gutiérrez, que al igual que su compatriota Sergio "Checo" Pérez recibió la ayuda del magnate mexicano Carlos slim y su escudería Telmex en su ascenso hacia Sauber, quedó en 2012 tercero en la GP2, el paso previo y casi obligado para llegar a la máxima categoría.

Y como todo cambio, exige una adaptación. Pero Gutiérrez no quiere ponerse plazos porque "siempre se sigue aprendiendo". Nunca hay un último paso para el mexicano.

"La Fórmula 1 es más personal, hay más variables dentro del equipo. El volante y las paradas de pits son más complejos. Ahora estoy trabajando muchos procedimientos que necesitan de cierta práctica para que pueda salir todo más natural", dijo a dpa el piloto natural de Monterrey.

Aunque no descarta subirse a un podio en su primer año, Gutiérrez prefiere tener los pies en el suelo. Que Pérez hiciera un segundo puesto en 2012 con el mismo equipo es un mero indicador.

"(El podio) puede ser una posibilidad, pero ahorita no debemos hacernos ilusiones. Mi prioridad principal es adapatarme, consolidarme en la Fórmula 1 y ser constante. Con constante me refiero tratar de estar rodeando los puntos. Eso sería un gran resultado", explicó el mexicano.

"Y una vez que haya una base, en un buen nivel, sí creo que tenemos el potencial para lograr un 'podium'. Pero primero tenemos que ver en qué posiciones nos encontramos en Melbourne".

Gutiérrez marcó el jueves el sexto mejor tiempo del día en la primera jornada de los últimos tests de pretemporada. Mañana será el último día que pueda probar en pista su Sauber antes de competir en su primer Gran Premio.

"Gracias a dios he tenido la oportunidad de hacer muchos ejerciciosy en cuestión de procedimientos todo está bastante bien. Estamos en una buena base para comenzar la temporada y de ahí en adelante seguir mejorando".