Yannick Du Rand/El Guardián
Saltillo, Coah.- Estilista de profesión y una enfermedad alérgica en sus manos, hizo que doña Martha Gil Alvarado, encontrara una actividad que disfruta y sobre todo cumple sueños de los chiquitines a quienes convierte en superhéroes de la TV.
Bien dicen que no hay mal que por bien no venga y doña Martha nunca se imaginó, que el dejar la tijera y peine por la aguja e hilo, se convertiría para ella en lo que hoy es su sostén que le permite salir adelante.

"Yo no sabía coser, no sabía elaborar estos trajes, pero la necesidad me empujó, empecé haciendo mandilitos, para niños de kinder en la maquina que me dejó mi mamá" dijo.

Platicó que al principio le fue muy complicado porque no sabía ni usar la máquina y mucho menos confeccionar un disfraz que en su mayoría, como lo dice doña Martha, son más detallados.

MANDILES, LA CLAVE Pero los trabajos que le abrieron las puertas a la fama, fueron esos mandiles que les elaboró para el jardín de niños y que gustaron bastante que hasta a las maestras, les llegó a hacer batas para su trabajo.

"Al ver que les agradó mi chamba, que me dice la directora que le ayudara para los bailables y festivales de los pequeños porque al fin y al cabo son muy sencillos, y yo les decía que no era de alta costura", comentó.

Además una de sus sobrinas, fue la clave para seguir adelante, porque ella siempre la apoyó moralmente y sobre todo con patrones, ya con esas herramientas y la necesidad que era grande le perdió el miedo a la máquina de coser.

Luego se lanzó a la conquista de las mamás de los chiquitines y poco a poco fue ganando clientes y prestigio.

Además de hacer los disfraces a imagen y semejanza sobre un diseño, era muy cumplida con las fechas de entrega, pues en varias ocasiones llegó a hacer hasta 15 disfraces, aunque ahora ya le bajó al ritmo y sólo hace cinco por día.

Con el tiempo y con su prestigio ganado, doña Martha decidió abrir su taller en casa. Acondicionó una recámara y la convirtió en la fábrica de realidades para los niños que sueñan ser como su personaje favorito.

Ya tiene cuatro años desde que empezó su negocio y gracias a la calidad de su trabajo le ha ido muy bien en lo económico, por lo que ya tiene planes a futuro de crecer paso a pasito para cumplir con la gran demanda que tiene para hacer disfraces.

"Como yo estoy sola, no me dan tiempo de hacer más disfraces, y quiero contratar a una persona para que me ayude, después quiero acondicionar mi cochera y seguir creciendo porque sí me va muy bien" expresó Eso sí, sólo se dedica a los niños, porque como se diría en el argot de la costura ya les tiene bien tomada la medida a los peques.

Aunque doña Martha ya no mantiene a nadie y vive sola, sus hijos y nietos son parte muy importante de su vida, inclusive para no molestarlos en pedirles dinero fue que tomó la decisión de ser autosuficiente.

"Mis hijos tienen ya a sus hijos en colegios, o que la prepa, y pagar rentas, y gastos de la casa. Entonces yo por eso me puse a trabajar. Ya llegara el día en que les pida" platicó.

Doña Martha hace de todo tipo de disfraces para la ocasión o temporada, como Halloween, primavera, pero el más difícil, es el que más le piden casualmente, que es el del Hombre Araña.

Si necesita un disfraz para la fiesta de sus niños y no sabe a quien recurrir, puede encontrar a la señora Martha en la calle Hidalgo sur 1130, en la colonia Ojo de Agua.