Los vendedores de vehículos tienden a reforzar las ofertas e incentivos en aras de impulsar las ventas. La temporada de otoño es un buen momento para la compra de automóviles al aumentar las rebajas de precios por la entrada en el mercado de los modelos del último año.
La mayoría de fabricantes de automóviles sacan al mercado los nuevos modelos durante la temporada otoñal, al tiempo que los vendedores de vehículos tienden a reforzar las ofertas e incentivos en aras de impulsar las ventas de los autos que van quedando "viejos".

Viejo, sin embargo, es un término relativo, porque la entrada de un modelo de 2008 no envejece literalmente el modelo de 2007.

Pero los vendedores saben que un auto que no se vende se convierte en mercancía ociosa, dinero que no se realiza, y como es lógico más vale ganar en la venta una cantidad menor, que no ganar nada.

La misma lógica en otra escala es la que funciona tras la tendencia de muchos vendedores de autos a ofrecer más incentivos de venta a finales de mes, en este caso para cumplir con cuotas de venta personales y del establecimiento comercial.

Muchos vendedores no sólo ganan una comisión por cada venta, sino bonificaciones por la cantidad de ventas mensuales y anuales.

Además, los meses de finalización de año también constituyen un buen periodo cuando los fabricantes de automóviles introducen incentivos para aumentar los volúmenes de venta anuales, lo que les permite presentar un mejor resultado anual.

Estos elementos pueden poner al consumidor en cierta ventaja para lograr buenas negociaciones, ya que conocer los mejores momentos para comprar un auto son sólo parte de las herramientas del consumidor para lograr una buena negociación.

Por ejemplo, durante este mes hay alrededor de dos decenas de modelos del 2007 en el mercado cuyos fabricantes están ofreciendo rebajas de precio de venta o reembolsos que van desde mil hasta 7 mil dólares hasta el 31 de octubre, de acuerdo con la revista "Consumer Reports", especializada en asuntos del consumidor.

En algunos casos el recorte puede representar hasta el 20% del precio de venta del auto.

Desconocer las ofertas de fabricantes, y en general aquellas que anuncian los vendedores en el mercado específico donde se encuentra el consumidor, a través de periódicos y revistas, no es buena idea.


Aunque existen muchos vendedores honestos y transparentes, algunos no revelan incentivos u ofertas disponibles en una negociación, tal como demostró un reciente estudio de la mencionada revista, o sacan a relucir esta información como último recurso para negociar.

Para efectos del consumidor, desconocer esto, y no ser informado por el vendedor, es "dejar dinero extra en la mesa" al hacer la compra.

Otras piezas de información que el consumidor debería conocer antes de comprar son el precio promedio que tienen en el mercado los automóviles semejantes que se está considerando, así las ventajas e inconvenientes de los vehículos.

Mientras más muestra el comprador que conoce el tipo de autos que le interesan, más probabilidades tiene de conseguir una relación ventajosa, en la que éste no sólo despliega sus cartas, sino que ofrece variantes provechosas al notar que no está lidiando con un "novato".


El automóvil, después de la casa, es el bien personal más caro para muchas familias, y su compra merece un poco de tiempo de investigación previa, sobre todo cuando como ahora afloran más los incentivos de compra-venta.