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En la carta que la ex candidata presidencial, secuestrada por las FARC, envió a su madre expresa: No he vuelto a comer, el apetito se me bloqueó, el pelo se me cae en grandes cantidades
La secuestrada ex candidata presidencial Ingrid Betancourt expresó a través de una carta a su familia que se encuentra muy mal de salud y envió una voz de esperanza en la gestión que pudieran cumplir los presidentes de Francia y Venezuela.

La misiva forma parte de las pruebas de vida que el gobierno del presidente de Colombia, Alvaro Uribe, reveló este viernes, tras asegurar que las encontró en poder de tres presuntos guerrilleros interceptados en Bogotá.

"Estoy mal físicamente. No he vuelto a comer, el apetito se me bloqueó, el pelo se me cae en grandes cantidades", dijo en la carta que Betancourt le envió a su madre y que fue revelado en parte por la versión en Internet del diario El País.

La ex candidata presidencial colombiana fue secuestrada el 23 de febrero de 2002 por un comando de las rebeldes Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia (FARC), en un paraje del selvático departamento de Caquetá.

"Este es un momento muy duro para mí. Piden pruebas de supervivencia a quemarropa y aquí estoy escribiéndote mi alma tendida sobre este papel. Estoy mal físicamente. No he vuelto a comer, el apetito se me bloqueó, el pelo se me cae en grandes cantidades", señaló.

En los párrafos finales Betancourt saluda a la senadora Piedad Córdoba y al presidente venezolano Hugo Chávez, quienes en el momento de escribir la carta (23 o 24 de octubre) todavía eran facilitadores o mediadores en busca de su libertad.

"A Piedad y a Chávez todo, todo mi afecto y mi admiración. Nuestras vidas están ahí, en el corazón de ellos, que sé que es grande y valeroso", dijo Betnacourt.

Las gestiones de Chávez y Córdoba fueron suspendidas por orden del presidente Alvaro Uribe, lo que generó un agudo enfrentamiento entre los dos mandatarios y una crisis diplomática sin precedentes.

Saluda a Francia, su segunda patria y dice que su corazón también le pertenece a ese país.

"Cuando la noche era la más oscura, Francia fue el faro. Cuando era mal visto pedir nuestra libertad. Francia no se calló. Cuando acusaron a nuestras familias de hacer daño a Colombia, Francia les dio apoyo y consuelo".

En sus palabras también hay agradecimiento para el presidente francés Nicolás Sarkozy, al que califica como un hombre histórico.

"Sé que lo que estamos viviendo está lleno de incógnitas, pero la historia tiene su propios tiempos de maduración, y el presidente Sarkozy está parado en el meridiano de la historia. Con el presidente Chávez, el presidente (de Estados Unidos, George W) Bush y la solidaridad de todo el continente podríamos presenciar un milagro".

Betancourt aparece en un video incautado a los rebeldes con un aspecto demacrado, muy delgada y triste, y sin pronunciarse ante la cámara.

La ex candidata presidencial, que también posee nacionalidad francesa, agregó que no tiene ganas de nada porque sus captores le niegan todo y reveló que hace tres años pidió un diccionario enciclopédico, pero no se lo suministraron.

"Sigo esperando que al menos por compasión me faciliten uno, pero es mejor no pensar en eso(.) De ahí para adelante, cualquier cosa es un milagro, hasta oírte por las mañanas, porque el radio que tengo es muy viejo y dañado", aseguró.

Betancourt le pide a su madre que le diga a sus dos hijos, quienes viven en Francia, que le escriban dos o tres mensajes semanales para "estar en contacto con ellos. Es la única información vital, trascendental, imprescindible, lo demás ya no me importa".

La ex candidata entrega detalles de su cotidianidad y dijo que posee una muda de ropa y una Biblia, que considera su único lujo.

"Tengo una repisa donde pongo mi equipo, es decir, el morral con la ropa y la Biblia que es mi único lujo. Todo listo para salir corriendo".

Agregó que camina mucho pero "las marchas son un calvario porque mi equipo es muy pesado y no puedo con él (.) Pero todo es estresante, se pierden mis cosas o me las quitan, como el bluyin que Mela (Mélani-su hija) me había regalado en Navidad, con el que me cogieron".

La melancólica y triste carta muestra a una Betancourt muy desanimada que manifestó que no tiene alientos ni para nadar. "Estoy débil, friolenta, parezco un gato acercándose al agua. Yo que tanto he adorado el agua, ni me reconozco".

"Es importante que le dedique estas líneas a aquellos seres que son mi oxígeno, mi vida. A quienes me mantienen con la cabeza fuera del agua, no me dejan ahogarme en el olvido, la nada y la desesperanza. Ellos son tú, mis hijos, Astrica y mis chiquitines, Fab, tía Nancy y Juangui", anotó.

En la carta Betancourt también cuenta que sintió mucho la muerte de su papá, de la que se enteró en cautiverio y agregó que no se enteró como sucedió.

"Casi me enloquezco con la muerte de mi papá. Nunca supe cómo fue, quiénes estaban, si me dejó un mensaje, una carta, una bendición. Pero lo que ha aliviado mi tormenta es pensar que se fue confiando en Dios y que allá volveré a abrazarlo. De eso estoy segura", expresó.

La ex candidata valoró mucho la fortalece que su madre, Yolanda Pulecio, ha mostrado en la campaña internacional que mantiene en busca de su liberación.

"Sentirte fuerte ha sido mi fuerza. Yo no vi mensajes sino hasta que me unieron con Lucho, Luis Eladio Pérez, el 22 de agosto del 2003. Fuimos amigos entrañables, nos separamos en agosto. Pero durante ese tiempo él fue mi apoyo, mi escudero, mi hermano", afirmó.

Envió un saludo a sus hijos y dijo que se enteró de un master que hizo su hija en una universidad de Nueva York, pero le aconseja que haga un doctorado.

"En el mundo de hoy, hasta para respirar se necesitan credenciales (.) No me voy a cansar en insistirle a Loli (Lorenzo) y Mela que no claudiquen hasta obtener su PhD", les indicó.

También tiene palabras para Fabrice Delloye, el padre de sus hijos, de quien dijo que en "sus hombros lloró, en él me apoyo para seguir sonriendo detristeza, su amor me hace fuerte. Porque está él al frente de las necesidades de mis hijos".

Aunque no hace referencias políticas directas a las exigencias de las FARC del despeje de dos municipios para negociar un canje de secuestrados por guerrilleros, Betancourt recuerda al presidente Abaham Lincoln, de quien dijo puso por encima el derecho a la vida a cualquier otro interés.

"Cuando seamos incondicionales ante la defensa de la vida y de la libertad de los nuestros, es decir, cuando seamos menos individualistas y más solidarios, menos indiferentes y más comprometidos, menos intolerantes y más compasivos. Entonces ese día seremos la nación grande que todos quisiéramos que fuéramos", afirmó.