Universal
San José.- El plan de seguridad regional para México y Centroamérica por mil 400 millones de dólares financiado por Estados Unidos a lo largo de varios años, emerge mientras en el istmo hay una fuerte presencia militar estadounidense: Washington tiene tropas desplegadas en Guatemala y Honduras y buques guardacostas en intenso patrullaje marítimo frente a las costas centroamericanas del océano Pacífico y del mar Caribe, en operaciones que son reforzadas con un centro de radares en El Salvador.
El Plan Maya-Jaguar, suscrito en 1998 y renovado cada año por Guatemala y Estados Unidos, establece que unos 100 soldados estadounidenses permanezcan en suelo guatemalteco para reprimir al narcotráfico. Los soldados se movilizan en especial en la norteña zona de El Petén, fronteriza con México y una de las más conflictivas por la narcoactividad.

Estados Unidos tiene unidades de infantería y naves de la Fuerza Aérea en la base de Palmerola, Honduras, con la pista de aviación más grande de Centroamérica. La base fue abierta en 1983 en época de tensión bélica, cuando Washington enfrentaba al régimen sandinista de Nicaragua y apoyaba a la "contra" nicaragüense y Managua a las guerrillas izquierdistas que combatían a los gobiernos pronorteamericanos de El Salvador y Guatemala.

"Hay un triángulo entre El Salvador, Guatemala y Honduras que refuerza la presencia militar de Estados Unidos", dijo Sandino Asturias, director del Centro de Estudios Guatemaltecos, grupo no gubernamental. "Al Maya-Jaguar y Palmerola, se unen los guardacostas en El Salvador, los helicópteros estadounidenses en Guatemala y Honduras, el fuerte papel de la DEA (agencia antidrogas) y el centro de radares en el aeropuerto (militar) de El Salvador", añadió.

Asturias explicó que "la estrategia de Estados Unidos es que Centroamérica sea su `frontera sur', en donde sus propias tropas resguarden su seguridad".

El coronel Daniel Domínguez, vocero del Ejército de Guatemala, confirmó ayer a este diario que aeronaves estadounidenses estacionadas en Palmerola auxilian a los agentes antidrogas guatemaltecos en la erradicación de amapola y marihuana en la frontera con México. "Los helicópteros de Estados Unidos en Palmerola apoyan a Guatemala en transporte de tropas y autoridades guatemaltecas", subrayó.

"Palmerola es una ocupación militar", reprochó el hondureño Ramón Custodio López, comisionado de Derechos Humanos de Honduras. "Con el fin de las guerras en Centroamérica (de 1990 a 1996) perdió valor, pero con los ataques terroristas a Estados Unidos del 11 de septiembre del 2001 recuperó importancia estratégica", aseveró.

El lío por la presencia militar estadounidense en el istmo resurgió hace varios meses, mientras Estados Unidos, México y Centroamérica negociaban la iniciativa de seguridad. El lunes de esta semana, el presidente George W. Bush pidió 500 millones de dólares al Congreso para el plan con México, por un total de mil 400 millones de dólares que a lo largo de varios años, y 50 millones de dólares para que Centroamérica combata narcotráfico y pandillas.

El plan fue precedido también por "Nuevos Horizontes", ejercicios castrenses de capacitación para reservistas y guardias nacionales de Estados Unidos que se realizan desde hace varios años en Panamá, El Salvador, Guatemala, Honduras y Nicaragua.