Londres, Inglaterra.- Un Londres frío y gris acogió el estreno mundial del más reciente filme del director Peter Jackson, The Lovely Bones, una adaptación del best seller homónimo que narra el devenir de una familia tras el asesinato de su hija adolescente a manos de un vecino.
Jackson regresa al cine cuatro años después de su última película, rodeado de un sólido reparto encabezado por Susan Sarandon, completado por Rachel Weisz y Mark Whalberg.

The Lovely Bones es una adaptación de la novela homónima que catapultó a la fama, hace siete años, a la escritora estadunidense Alice Sebold y su estreno contó con la presencia de Carlos de Inglaterra y su esposa, Camilla, duquesa de Cornualles.

Jackson explicó a los medios, este filme supone "el mayor reto" de su carrera, pues la novela contiene "una mezcla de géneros que hacen difícil crear una cinta que pueda ser etiquetada dentro de uno de ellos".

Y es que, a pesar del tremendo dramatismo que desprende (inicia con la frase: "Me llamo Susie, tengo 14 años y fui asesinada"), la cinta también tiene toques de humor, que corren a cargo de Susan Sarandon, la peculiar abuela de Susie, quien cargada de alcohol y tabaco, acude al rescate de la familia en los momentos más difíciles.

"A pesar de que es un desastre, es una mujer proactiva que trata de dar lo mejor de sí", justificó Sarandon, quien añadió en tono jocoso: "Me sentí como en casa actuando, rodeada de bebida y cigarrillos".

Bromas aparte, Peter Jackson quiso dejar claro que el mensaje "es eminentemente positivo, de amor, de gente que trata de rehacer su vida tras un evento traumático".

"El filme hace que uno se dé cuenta de lo afortunado que es y recuerda lo rápido que la vida puede cambiar y cómo el desastre puede sobrevenir de un momento a otro", apuntó.

Para Sarandon, esta historia "te ayuda a aceptar la mortalidad, a aceptar que hay que dejar a los jóvenes vivir su vida y, a partir de ahí, confiar en el universo".

Una de las partes más originales y espectaculares del drama es la representación del mundo tras la muerte, un escenario eminentemente emocional que fue "tremendamente difícil de recrear", según el director.

Sin ninguna referencia religiosa, "se ofrece una visión que se acomoda a los puntos de vista de todo el mundo, ya que sólo se hace referencia a una luz dorada en la que cada uno puede ver lo que quiera", apostilla un Jackson que no duda en confesar que no cree en ninguna religión.

La historia

Susie Salmon (Saoirse Ronan) de 14 años, es violada, asesinada y descuartizada por su vecino George Harvey (Stanley Tucci), en 1973, al volver del colegio.

Por ese trágico incidente, la pequeña observa a su familia, rota de dolor, desde su particular limbo, pues se niega a aceptar su muerte y a dar el paso definitivo al "más allá", sin antes dejar bien atados todos los cabos en la Tierra. Jack (Mark Whalberg), padre de Susie, se siente fracasado por no proteger a su niña; para descubrir la verdad, decide investigar a los vecinos y dar a Susie el descanso eterno. Sin embargo, su implicación personal en la investigación hace mella, no sólo en su salud mental, sino en el resto de la familia, incapaz de dejar atrás el terrible suceso.