El equipo brasileño celebró la igualada a cero goles ante el equipo argentino como visitante y prometió mejor actuación en su casa en la vuelta por el título de Copa Libertadores
La Plata, Argentina.- Cruzeiro apeló a una buena defensa y a las manos de su arquero Fábio para llevarse un empate sin goles de la visita a Estudiantes el miércoles por la primera final de la Copa Libertadores. Pero promete otra cara para la revancha que se jugará en Brasil.

"Con seguridad vamos a tener más la pelota y contaremos con chances más claras", aseguró el delantero Kléber.

Lejos del toque lujoso que caracteriza a los brasileños, el equipo de Adilson Batista sorprendió por su guapeza en la marca, apeló a mañas para frenar al rival y encima su arquero tuvo una noche perfecta. Así rescató un empate en la visita al estadio Unico de La Plata, donde Estudiantes había ganado todos los partidos del torneo sin recibir goles.

"Jugamos muy bien, conseguimos un buen resultado", destacó Fábio.

"En Libertadores y ante rivales argentinos salen partidos disputados", dijo Batista.

Para el técnico, la revancha en Belo Horizonte en una semana "va a ser un partido difícil. Estudiantes es un buen equipo. Tenemos que ser cuidadosos".

Sin embargo, para Kléber las dimensiones del estadio Mineirao pueden favorecer el juego ofensivo del Cruzeiro: "Es un campo más grande. Esperemos aprovecharlo para marcar".