Madrid, España.- La mujer detenida hoy por su supuesta relación con el atentado perpetrado el sábado último en el sur de Francia es Saioa Sánchez Iturregi, alias "Hintza", una de las etarras más buscadas por las fuerzas de seguridad españolas, informaron a Efe fuentes policiales.
Saioa Sánchez fue detenida hoy en el sur de Francia junto con Asier Bengoa López de Armentia, quienes son investigados por la Policía francesa para confirmar si están relacionados con el atentado que el sábado costó la vida a los guardias civiles españoles Raúl Centeno y Fernando Trapero.

Aunque en un principio otras fuentes de la investigación apuntaron que la detenida podría responder a la identidad de Amaia Alonso, fuentes policiales precisaron que se trata de Sánchez Iturregi, quien, según las fuerzas de seguridad, podría haber participado en las últimas actuaciones de la organización terrorista.

Asier Bengoa López de Armentia y Saioa Sánchez Iturregi fueron detenidos hoy en una parada de autobús cercana a la localidad francesa de Châteneauneuf-de-Randon, sin que opusieran resistencia, pese a ir armados.

La fotografía de Saioa Sánchez Iturregi fue difundida hace unos meses junto a las de otros presuntos miembros de ETA que fueron colocadas en lugares de gran afluencia de público.

Sobre "Hintza" pesaba desde el 14 de julio último una orden de busca y captura decretada por el juez de la Audiencia Nacional Baltasar Garzón por formar parte supuestamente del "comando Larrano" que planificaba una serie de atentados en Cantabria, en el norte de España.

Uno de los presuntos miembros de este comando, Aritz Arginzoniz, fue detenido el 10 de julio y en el auto en el que se ordenó su ingreso en prisión, Garzón sostenía que Saioa Sánchez, junto a Arginzoniz y otro etarra huido -Eneko Zurrabeitia, "Sorgin"-, se reunieron el pasado 29 de junio con el presunto responsable del aparato militar de ETA Garikoitz Aspiazu, "Txeroki".

En esa reunión, según el auto de Garzón, "Txeroki" les ordenó constituir el "comando Larrano" y recoger el 10 de julio el explosivo en Usánsolo (Vizcaya) para montar un coche-bomba que harían estallar en Cantabria.

Los guardias civiles Centeno y Trapero realizaban labores de seguimiento de posibles miembros de ETA que suelen utilizan el sur de Francia para refugiarse y planificar algunas de las acciones terroristas que llevan a cabo en España.

Raúl Centeno murió el mismo sábado, víctima de los disparos hechos por tres miembros de ETA con quienes acababan de coincidir en una cafetería de la localidad francesa de Capbreton, y Fernando Trapero, que permanecía en coma profundo desde entonces, falleció hoy.