Seis años después de los atentados del 11 de septiembre de 2001, Estados Unidos está mejor preparado para enfrentar la amenaza terrorista, indicaron ayer responsables estadounidenses de inteligencia.
Washington, D.C.- "Logramos construir barreras contra atentados, pero de todas formas seguimos siendo un país en peligro", dijo el secretario de Seguridad Interior, Michael Chertoff, en una comparecencia de más de tres horas en el Senado para hablar de terrorismo.

"Seguiremos enfrentando amenazas persistentes durante muchos años", declaró el jefe de Seguridad Interior, un departamento creado inmediatamente después de los ataques.

"Nadie puede garantizar que enfrentaremos otro atentado en los próximos seis años, pero si nos permitimos alejarnos del combate, si permitimos que nuestros avances se frenen, si no continuamos creando los instrumentos necesarios para adelantarnos a las amenazas terroristas, entonces seguramente sufriremos las consecuencias", afirmó Chertoff.

"No es casualidad que no hayamos tenido un atentado en suelo estadounidense desde el 11 de septiembre de 2001", agregó.

Por su parte, el director de Inteligencia estadounidense, Michael McConnell, añadió que Estados Unidos enfrentará una amenaza persistente en los próximos tres años".

McConnell citó a la red Al Qaeda como "la amenaza terrorista más seria" contra Estados Unidos, en la actualidad. El director del FBI, Robert Mueller, subrayó: "No podemos bajar la guardia".

Las principales prioridades de la policía federal estadounidense son "el contraterrorismo, el contraespionaje y la seguridad informática".

Mientras, el director del Centro Nacional contra el Terrorismo, John Redd, dijo: "Actualmente estamos mejor preparados". Estados Unidos "está más seguro de lo que estaba el 11 de septiembre de 2001, pero no estamos en seguridad", agregó.

"Y es probable que no lo estemos durante una generación o más", predijo.