La Jornada
"He denunciado la prohibición durante unos ocho años y ahora quiero estar ahí", dijo Weissman, director del Instituto de Biología de las Células Madres y Medicina Regenerativa de la Universidad Stanford.
Washington, EU.- Todos están muy efusivos por la decisión de Barack Obama, presidente de Estados Unidos, de levantar algunas restricciones al financiamiento federal para la investigación con células madres embrionarias, anuncio que tuvo lugar la tarde del lunes, en una audiencia llena de defensores y políticos, en la Casa Blanca.

El doctor Irving Weissman está emocionado; atravesó el país para asistir a esa reunión. En tanto, Larry Soler, de la Fundación de Investigación en Diabetes Juvenil, comentará por la red social Twitter sus impresiones.

Mientras tanto, otros expertos envían correos electrónicos repletos de signos de exclamación a sus colegas.

"He denunciado la prohibición durante unos ocho años y ahora quiero estar ahí", dijo Weissman, director del Instituto de Biología de las Células Madres y Medicina Regenerativa de la Universidad Stanford.

"Podemos levantar la burocracia que ha sido fijada para controlar cada compra de cada laboratorio, y avanzar con esta investigación importante", manifestó el doctor.

Antecedentes

En agosto de 2001, George W. Bush, entonces presidente de Estados Unidos, revirtió una decisión de los Institutos Nacionales de Salud para permitir a los investigadores financiados por el gobierno federal trabajar con células madres provenientes de embriones humanos.

Bush y otras personas se oponen al uso de este material por cuestiones éticas y religiosas, debido a que esas células provienen de embriones humanos de pocos días de vida.

Bush indicó entonces que los investigadores sólo podían usar los lotes ya existentes de células madres, que son el material maestro del organismo que puede convertirse en cualquier tipo de célula o tejido del cuerpo.

Los científicos sólo podían emplear fondos privados o locales para su trabajo al respecto.

Beneficios inmediatos

Michael West, de BioTime, compañía biotecnológica con sede en California, dijo que su empresa comenzará a beneficiarse casi inmediatamente con la decisión de Obama.

BioTime acaba de comprar docenas de lotes de células madres de una clínica de fertilidad de Chicago y quiere venderlas a los ahora incentivados investigadores.

Los lotes provienen de embriones que portan los genes de la fibrosis quística, la distrofia muscular de Duchenne, el cáncer de mama, la enfermedad de Huntington y otros padecimientos. Son embriones creados por medio de fertilización in vitro (FIV).

"Sería poco ético implantarlos (en un útero) sabiendo que darán origen a un niño con una enfermedad devastadora", dijo West durante una entrevista telefónica.

Pero esas células serán perfectas para estudiar esas enfermedades, con la esperanza de algún día poder curarlas o prevenirlas. Bajo las restricciones de Bush, los investigadores financiados a escala federal no podían tocarlas.

"Las células madres embrionarias tienen esta propiedad maravillosa de dividirse sin límite", dijo West.

SusanSolomon, de la Fundación de Células Madres de Nueva York, espera que el Congreso trabaje para levantar la restricción restante sobre la investigación con células madres de embriones humanos.

Una enmienda que se ha colocado sobre el presupuesto de cada año del Departamento de Salud y Servicios Humanos prohíbe emplear fondos federales para toda investigación que involucre directamente embriones humanos.