LA JORNADA
Durango, Durango.- Los gobernadores de Tamaulipas, Nuevo León, Coahuila, Durango y Chihuahua coincidieron en que al autorizar 400 millones de dólares para el combate al narcotráfico en México, Estados Unidos reconoce su responsabilidad en esa guerra, pues mientras los mexicanos exportan la mayor parte de la droga que consumen, ellos envían de regreso las armas que usa el crimen organizado, según sintetizó Natividad González Parás, de Nuevo León.
Humberto Moreira, de Coahuila, aclaró que la ayuda no significa que Estados Unidos puede tomar parte en las decisiones que se asuman en México sobre la política de seguridad: "no pueden ni sugerir lo que hay que hacer", comentó. Hace unos años, siguió, había sólo dos caminos para enfrentar este problema: el primero era seguir con la política foxista de que no se hacía nada, y la segunda la de enderezar el camino y el gobierno federal aceptó atacar la "herencia maldita" de Vicente Fox.

Eugenio Hernández Flores, mandatario de Tamaulipas, dijo que los gobernadores hacen la parte que les toca y si se presentan ejecuciones y enfrentamientos "es señal de que se está dando la batalla".

El mandatario de Chihuahua, José Reyes Baeza Terrazas, señaló que en una reunión sostenida hace unos días con industriales extranjeros asentados en Chihuahua, el tema de seguridad no fue tocado porque "a ellos no les ha afectado".