La secretaria de Salud estadounidense, Kathleen Sebelius advierte que el virus de la gripe H1N1 se seguirá expandiendo
La secretaria de Salud, Kathleen Sebelius, expresó el miércoles su interés en involucrar a la comunidad latina en su estrategia de lucha contra enfermedades como la gripe A.

En un foro junto con la organización de hispanos estadounidenses Consejo Nacional La Raza, Sebelius sin embargo advirtió que el virus de la gripe H1N1 se seguirá expandiendo.

''Aunque los casos de detectados de la gripe H1N1 bajaron en las dos últimas semanas, el virus se intensificará de nuevo'', manifestó Sebelius.

Janet Murguia, presidenta del Consejo Nacional La Raza, y otra de las convocantes al encuentro declaró que ''aunque en general la comunidad latina ha respondido bien a las medidas de prevención contra el virus H1N1, de todos modos necesitamos tomar las medidas que nos pongan fuera del riesgo de la letal gripe''.

En un foro comunitario realizado en Washington como parte de los esfuerzos para prevenir y reducir la expansión de virus H1N1 entre la comunidad latina, la secretaria Sebelius añadió que ''ya existen 50 millones de dosis disponibles de la vacuna contra la influenza H1N1 y se va a proceder a vacunar primero a las mujeres en embarazo, a los niños de tierna edad y a las personas mayores con enfermedades crónicas''.

Llamó al Mary's Center, donde se organizó el evento, ''gran compañero en la lucha contra la influenza''.

El Mary's Center es un centro comunitario que presta servicios de salud a familias primordialmente latinas que no cuentan con un seguro médico en Washington DC y Maryland.

A su turno, el doctor Felipe Lobelo del Centro Nacional para el Control de Enfermedades manifestó que ''la actividad de la influenza no ha bajado, pues la temporada del virus dura hasta febrero y llega en oleadas''.

Subrayó que ''no podemos decir que hayamos pasado el máximo riesgo y por eso con mucha seguridad tenemos que reforzar las medidas de prevención''.

El virus H1N1 fue detectado en abril pasado y ha contagiado a 22 millones de personas en todo Estados Unidos, de los cuales 3 mil 900 personas han muerto por la infección, entre ellos 540 niños.