Washington, EU.- Estados Unidos puede usar el "submarino" o simulacro de ahogamiento en el futuro para interrogar a los sospechosos de terrorismo, declaró este miércoles la Casa Blanca, rechazando calificar esta práctica como un acto de tortura.
"Dependerá de las circunstancias", dijo el portavoz Tony Fratto, agregando que "la creencia de que un ataque podría ser inminente, eso podría ser una circunstancia que uno definitivamente querría considerar".

"El presidente escuchará el juicio considerado de los profesionales de la comunidad de inteligencia y el juicio del fiscal general en términos de las consecuencias legales de emplear una técnica en particular", agregó.

Las declaraciones de la Casa Blanca tienen lugar luego de que el martes el director de la CIA Michael Hayden admitiera por primera vez que la agencia de inteligencia estadounidense utilizó el simulacro de ahogamiento en los interrogatorios de tres detenidos de Al-Qaida.

Ellos son Khalid Sheikh Mohammed, presunto cerebro de los atentados del 11 de septiembre de 2001, Abu Zubaydah, primer miembro influyente de Al Qaida capturado por Estados Unidos tras esos ataques, y Abd Al-Rahim al-Nashiri, otro presunto jerarca de la red islamista.

El recurso al simulacro de ahogamiento está en el centro de una polémica en Estados Unidos, alimentada por la posición ambigua sobre el tema del nuevo secretario de Justicia (o fiscal general), Michael Mukasey.

Luego de años en que el gobierno rechazó referirse a las técnicas de interrogatorio que utiliza la inteligencia, alegando que eso pondría en peligro la seguridad nacional, el presidente George W. Bush "autorizó al general Hayden a decir lo que dijo", señaló el vocero Fratto.

"El impacto acumulado de las discusiones públicas en relación con esta técnica condujo a un consenso según el cual se puede hacer una excepción en este caso", añadió.

"Se han escrito muchas cosas, en los diarios, las revistas, no siempre verdaderas, y por eso se dio un consenso (para hablar en defensa de) esta técnica en particular", precisó.

Fratto no dio detalles sobre los factores que Bush podría tomar en cuenta para decidir o rechazar una nueva autorización del uso del submarino u "otras técnicas avanzadas".

Según él, el director de la CIA deberá dirigirse al ministro de Justicia para discutir "las circunstancias en función de las cuales una técnica particular sería utilizada, y cuáles son las garantías". El ministro deberá luego decidir la legalidad de esa práctica, antes de referirla a la Casa Blanca, que resolverá sobre el caso.

Fratto se negó a calificar de tortura las duras técnicas de interrogatorio de la CIA. "La tortura es ilegal. Cada técnica avanzada utilizada por la CIA en este programa fue sometida al departamento de Justicia y ellos estimaron que, en circunstancias particulares, y con garantías, era legal".

"El programa (de interrogatorios) y las técnicas utilizadas ya fueron juzgadas legales", insistió el portavoz, afirmando que el programa continuará en conformidad con la ley estadounidense y "las obligaciones legales" de las convenciones de Ginebra.