Mónica Ceballos
Es un problema oculto, por eso casi nadie lo percibe como tal. La cambiante moda de la imagen perfecta ha creado una forma de vivir para muchas adolescentes y, lo que es peor aún, para niñas que todavía están en pleno desarrollo. Se trata de enfermedades, mentales y físicas, denominadas como anorexia y bulimia.
Quizás ha escuchado mucho sobre ellas; tal vez no sabe lo más grave.

Una especie de concientización es lo que buscó Simón Bross, director de "Malos Hábitos" al crear la cinta que mañana tiene su estreno en la ciudad.

Más que buscar el éxito comercial, Bross quiere que la sociedad mexicana, a través de las mujeres (básicamente), haga un análisis de situaciones tan problemáticas como las que viven cientos de ellas en este país y en el mundo, que incluso ha llevado a miles a la muerte.

La película presenta varias situaciones de mujeres mexicanas involucradas de alguna manera en estos problemas, así como las razones que las provocan, lo que hace pensar en qué tanto estamos fomentando que el problema crezca.

"Malos Hábitos" es la historia de tres mujeres unidas por sus desórdenes alimenticios. "Matilde" es una monja que lleva una dieta mística para detener lo que ella cree que será una segunda inundación.

"Elena" es una mujer anoréxica, que está avergonzada por el peso de su hija Linda. Mientras, Gustavo, el marido de Elena, reencuentra el amor con una jovencita apodada la "señorita Gordibuena".

Juegan con su peso

Las actrices protagonistas de esta historia explicaron sus experiencias con respecto a vivir la anorexia y la bulimia en carne propia.

Ximena Ayala ("Matilde"), Elena de Haro ("Elena"), Elisa Vicedo ("Linda") y Milagros Vidal ("Gordibuena") dijeron en entrevista cómo fue que, por decisión propia, ya que el director Simón Bross no se las impuso, se lanzaron a la aventura para cambiar radicalmente sus hábitos alimenticios y así mostrar una realidad que cada vez más aqueja a la sociedad: el bajar de peso cueste lo que cueste.

"Tenía un peso de 50 kilos cuando me comentaron que haría la película. Había la oportunidad de que se utilizaran dobles (en algunas escenas, con más peso), pero eso me parecía una trampa para el público, de ahí que decidí que no quería que fuera así, por lo que me sometí a una dieta extrema y bajé ocho kilos", comentó De Haro.

Mientras que Ximena dijo que "bajar (los kilos que subió) fue más difícil" y Elisa añadió que "como niña entiendo el problema de la bulimia y la anorexia". Por su parte, Milagros, comentó al respecto:

"Subí 10 kilos, los cuales me costó bajar durante un año. Fue difícil subir de peso y no verme (frente al espejo) como era antes; ese fue el reto. Salía a cualquier sitio con algo bien apretado y ahí (se me veían) las lonjas... Y como si se tratara de un proceso psicológico fui comprendiendo esos cambios físicos, porque al principio sí me traumó mucho subir de peso".

Respecto a si alguien de la producción estuvo al pendiente de la salud de los involucrados en esto, Bross externó: "Son gente consciente. Por ejemplo, Milagros estuvo con un nutriólogo checándose. Hubo gente tanto de Ellen West (Fundación Mexicana Contra la Anorexia y la Bulimia) como doctores que nos asesoraron, que estuvieron monitoreando cada caso".

¿Qué se dice de la cinta?

La cinta ha sido bien recibida y es una de las cintas con mayor recaudación de taquilla en México.

* "`Malos Hábitos' _es una denuncia abierta que intenta llamar la atención sobre los desórdenes alimenticios, pero lo hace sin las monsergas y la doble moral que caracterizan a la televisión, con bastante buen gusto, por cierto. Sin embargo, la cinta se siente un tanto partida, dado el tratamiento diferenciado de las historias paralelas que se desarrollan y que aluden a dos circunstancias completamente distintas". Juan Carlos Romero Puga/ "El Perro Café"
* "Hicimos `Malos Hábitos' _para entretener, pero si una niña bulímica pide ayuda tras ver mi cinta, me doy por bien servido". Simón Bross, el director de la película.

Desde niñas, digan no a la talla cero

No sólo las jóvenes tienen anorexia y bulimia, estos trastornos alimenticios han comenzado a impactar en las niñas.

* Aracely Aizpuru, presidenta de la Fundación Ellen West, Centro para el Estudio y Prevención de los Trastornos de la Alimentación, afirmó que los padres de las jóvenes y niñas que sufren anorexia o bulimia no les ponen suficiente atención. "No comen, vomitan y los padres piensan que sólo son caprichos o berrinches y que pronto se les pasará".

* Y las consecuencias son graves: desnutrición severa, depresiones, problemas cardiacos y suicidios.

* Por ello, urgió a los legisladores, a las autoridades de salud y educativas, y a la sociedad a detener esta epidemia que se extiende con mayor rapidez.

* De acuerdo con diversos estudios elaborados, dijo la psicóloga, 90 por ciento de las mujeres al cumplir 14 años de edad han seguido alguna vez en su vida una dieta para bajar de peso, cuando llegan a los 18 años más de 80 por ciento de este grupo han realizado más de cinco dietas.