Sydney.- Las siamesas Trishna y Krishna que fueron separadas en Australia están evolucionando muy bien, informaron hoy los médicos en el Hospital de Pediatría en Melbourne.

Trishna despertó hoy y, para alivio del equipo médico, su comportamiento era como el de antes de la cirugía. "Es totalmente Trishna, habla y actúa como siempre. Fantástico", dijo la neurocirujana Wirginia Maixner.

Krishna, cuyo sistema circulatorio está más comprometido, será sacada más adelante del coma artificial.
Sydney.- Las siamesas Trishna y Krishna que fueron separadas en Australia están evolucionando muy bien, informaron hoy los médicos en el Hospital de Pediatría en Melbourne.

Trishna despertó hoy y, para alivio del equipo médico, su comportamiento era como el de antes de la cirugía. "Es totalmente Trishna, habla y actúa como siempre. Fantástico", dijo la neurocirujana Wirginia Maixner.

Krishna, cuyo sistema circulatorio está más comprometido, será sacada más adelante del coma artificial.

Los médicos son optimistas de que las hermanas de casi tres años superaron la operación sin daños cerebrales de consideración.

Trishna y Krishna, originarias de Bangladesh, nacieron unidas por la cabeza. Los médicos tuvieron que abrir los cráneos y separar los cerebros de las niñas, en una cirugía que demoró más de 25 horas.

Los primeros exámenes realizados no arrojan daños cerebrales, indicó el hospital.

Ambas deberán encontrar ahora su sentido del equilibrio y aprender a caminar de nuevo, señaló la psicóloga Dianne Kenny. Esto no debería ser un problema para ellas, opinó la especialista, pero advirtió que constituye un desafío psíquico para las niñas.

"No nos podemos imaginar las enormes dificultades de adaptación emocional que enfrentan ambas", sostuvo.

La madre de las niñas las entregó a un hogar poco después de su nacimiento. Una organización de ayuda se ocupó de trasladarlas hace dos años a Australia y desde entonces, los médicos estaban preparando la operación para separarlas.

Los modelos informáticas fueron una ventaja crucial en la intervención, indicó el cirujano plástico Andrew Greensmith. "Prácticamente pudimos simular antes la operación y darle idea a Wirginia sobre por dónde pasaban los vasos sanguíneos", explicó. "Sin ello no lo hubiésemos logrado".