El trasplante de cara, en el que se extraen tejidos blandos de la faz de una persona fallecida para insertarlas en otra, está indicado para pacientes que sufren grandes deformidades, provocadas por una gran quemadura, un fuerte traumatismo o un tumor, y que, además de problemas estéticos, les impide llevar una vida normal.
Valencia, EU.- Durante quince horas en un quirófano, un grupo de cirujanos realizó entre el martes y hoy el primer trasplante de cara en España, en un hombre de 43 años cuya evolución es "favorable" tras recibir la donación de otro de 35 fallecido en un accidente.

"Si todo sigue como hasta ahora, bien, podremos hablar de un éxito", dijo a Efe Pedro Cavadas, el jefe de un equipo de treinta especialistas del Hospital de la Fe, en Valencia (este de España) que realizó la operación, la octava en el mundo.

Cavadas, quien reconoció el cansancio físico tras la prolongada operación, aseguró que se siente "muy satisfecho" con el resultado, aunque advirtió, no obstante, que si la intervención ha sido un éxito o un fracaso "es algo que el tiempo dirá".

El cirujano añadió que, según sus cálculos, el paciente podrá hacer "vida más o menos normal" en un plazo de "entre seis y ocho meses".

Pedro Cavadas es el especialista que en diciembre de 2006, en el mismo hospital, realizó en la colombiana Alba Lucía Cardona el primer trasplante mundial de antebrazos y manos en una mujer.

Una vez realizada esta intervención en Valencia, quedan pendientes en España otras dos, una en el hospital Virgen del Rocío, de Sevilla, y otra en el Vall d'Hebrón, de Barcelona, que al igual que el hospital valenciano han recibido las autorizaciones pertinentes de las autoridades sanitarias españolas.

Al ser una técnica experimental, la ley exige que el trasplante de cara conlleve un informe previo de la Organización Nacional de Trasplantes (ONT) para cada paciente.

El trasplante de cara, en el que se extraen tejidos blandos de la faz de una persona fallecida para insertarlas en otra, está indicado para pacientes que sufren grandes deformidades, provocadas por una gran quemadura, un fuerte traumatismo o un tumor, y que, además de problemas estéticos, les impide llevar una vida normal.

La intervención implica un trasplante microquirúrgico con reparación de todos los nervios de la cara, las arterias y venas, conductos salivares, y la reconstrucción de todas las comisuras faciales.

En sus declaraciones a Efe después de la cirugía, Cavadas rehusó "por el momento" proporcionar detalles adicionales, aunque aseguró que en el plazo de "diez ó doce días" informará de "los pormenores" de la intervención.

"No voy a ofrecer información antes por motivos obvios, hasta saber que no surgen complicaciones inmediatas, problemas que siempre pueden surgir", añadió.

Por otra parte, el especialista calificó de "intolerable" el hecho de que hayan sido filtrados a la prensa algunos "detalles sensibles" tanto del paciente como del donante.

Del mismo modo, el coordinador nacional de la Organización Nacional de Trasplantes (ONT), Rafael Matesanz, expresó hoy su "preocupación" por el hecho de que se hayan filtrado algunos datos del donante de tejido facial.

"Hay que tener en cuenta que la privacidad es un elemento fundamental en todos los trasplantes, pero más en los de cara", señaló Matesanz.

El proceso de selección de la clínica que dirige Cavadas establecía, como requisitos para ser posible receptor de un trasplante de cara, padecer una lesión grave, tener entre 18 y 50 años, residir en España y estar cubierto por el Sistema Nacional de Salud y no ser fumador ni sufrir sobrepeso, diabetes o cardiopatía isquémica.

Asimismo, se debía estar "dispuesto a iniciar un proceso quirúrgico y rehabilitador de al menos dos años de duración", residir en la ciudad de Valencia durante al menos ocho meses después del trasplante "y posteriormente en España, mientras conserve la cara trasplantada".

Hasta ahora sólo se han realizado siete trasplantes de cara en el mundo, todos ellos parciales: cuatro en Francia (el país donde se hizo el primero a nivel mundial, en 2005), dos en los Estados Unidos y uno en China.

El equipo médico de la Fundación Cavadas (www.pedrocavadas.com) realiza unas 1.400 cirugías cada año, con técnicas de microcirugía que benefician a pacientes considerados inoperables o que han quedado con secuelas de difícil reparación.