Shanghai, China.- Vía libre para Lewis Hamilton: la FIA exculpó hoy al británico del cargo de haber violado el reglamento con una maniobra dudosa en el Gran Premio de Japón y le dejó el camino expedito al título mundial de Fórmula 1.
El británico mantendrá así los 107 puntos al frente de la tabla y no será retrasado en la parrilla de salida del Gran Premio de China de Shanghai, por lo que el domingo podría ganar ya el campeonato en su primera temporada en la máxima categoría, algo no logrado por nadie antes.

"Estoy muy contento y aliviado. Fue un día duro, pero ahora puedo dormir bien", dijo Hamilton, que se había quejado amargamente antes de la audiencia por todo el asunto.

La aparición en "youtube.com" de un video de la carrera grabado por un aficionado movió a la FIA (Federación Internacional de Automovilismo) a emprender una investigación, que culminó hoy en la apertura oficial de un proceso contra el piloto de McLaren-Mercedes.

Hamilton tuvo que responder en Shanghai en una audiencia ante un tribunal de tres miembros de la organización internacional, que le juzgaron por una posible violación del artículo 40.10 del reglamento.

El líder del Mundial, ganador en el circuito de Fuji, estaba acusado de haber frenado bruscamente cuando iba detrás del "safety car", lo que obligó al australiano Mark Webber, que circulaba tras él, a bajar también su velocidad de manera súbita.

El alemán Sebastian Vettel embistió entonces al australiano por detrás y los dos pilotos tuvieron que retirarse. Tras la carrera, que se disputó bajo una fuerte tormenta, Vettel fue declarado culpable de la colisión y sancionado con diez puestos de retraso en la parrilla de salida del Gran Premio de China del domingo, aunque hoy recibió también una buena noticia: su sanción fue levantada y quedó sólo en una reprimenda.

A juzgar por las extraordinarias condiciones climáticas, una sanción no habría sido "apropiada", aseguró el tribunal en la justificación de su fallo.

Webber frenó también con brusquedad porque en caso de haber superado a Hamilton con el coche de seguridad en la pista, podría haber sido castigado a retroceder hasta la última plaza, cuando en ese momento marchaba segundo.

Tanto Webber, de Red Bull, como Vettel, de Toro Rosso, aseguraron el jueves en Shanghai que fue Hamilton quien causó el choque entre ambos reduciendo su marcha y abriéndose a la derecha en una curva de izquierdas.

"Creo que hizo un trabajo de mierda tras el 'safety car'", aseguró el australiano sobre la maniobra del británico, aunque advirtió: "En ningún momento puse ninguna queja oficial sobre el estilo de conducir de nadie tras el Gran Premio de Japón".

Hamilton veía las cosas de manera muy diferente. "Es realmente una vergüenza", aseguró antes de la audiencia. "Yo tengo que mantener la distancia con el 'safety car' y los pilotos detrás de mí, con mi coche", explicó Hamilton, que cree que no es asunto suyo preocuparse de lo que hacen los autos que le siguen.

La sanción a Hamilton podría haber sido el "milagro" que su compañero de equipo, el español Fernando Alonso, esperaba para volver a subirse a la lucha por el título mundial, después de estrellar su coche en Fuji y quedar fuera de carrera.

Pese a todo, el español se mostró hoy tranquilo y relajado y charló incluso entre las dos sesiones de entrenamientos con varios medios chinos. "Siguen quedando posibilidades matemáticas", advirtió.

"Sigo necesitando un milagro, pero nunca se sabe lo que puede pasar".

A falta de dos pruebas para el finado es segundo en la clasificación a 12 puntos de su compañero de equipo, que con 22 años y nueve meses podría convertirse el domingo en el campeón del mundo más joven de la historia.

"Ahora estoy relajado y puedo disfrutar el fin de semana", dijo Hamilton, cuyos tiempos en los entrenamientos de hoy denotaron que el asunto le afectó.

El británico fue cuarto en las dos sesiones libres, mientras que Alonso fue segundo, a apenas seis milésimas del finlandés Kimi R,ikk"nen, que marcó el mejor tiempo recorriendo los 5,451 kilómetros del circuito de Shanghai en 1:36,607 minutos.

Alonso se agarra a sus últimas opciones, y estas pasan probablemente por otra carrera loca bajo la lluvia, al igual que en Japón. Las posibilidades de precipitaciones el domingo son del 70 al 90 por ciento. "Quizás en esta ocasión sea yo quien tenga suerte", dijo el español.