Washington.- Varias decenas de presos en la base estadounidense de Guantánamo temen ser devueltos a su país, indicó este miércoles un informe de la organización de Derechos Humanos Human Rights Watch (HRW), que pide al gobierno norteamericano una mayor protección para ellos.
Aunque Estados Unidos siempre afirmó que no envía a un ex sospechoso de terrorismo a su país antes de haber recibido "garantías diplomáticas" para asegurarse de que no sea maltratado, varios ejemplos ponen de manifiesto que tales garantías no necesariamente tienen valor, denuncia HRW.

Cerca de 50 de unos 355 detenidos en la base naval estadounidense en Cuba "declararon a sus abogados que tienen tanto miedo de ser torturados o maltratados, que no desean volver a su hogar", asegura el informe.

Estos detenidos provienen de China, Argelia, Libia, Túnez y Uzbekistán, países que según denuncia regularmente Estados Unidos, registran altos niveles de tortura.

En los últimos meses, la Corte Suprema estadounidense desestimó los recursos de un detenido libio y luego de uno argelino, que pedían a los jueces que impidieran su repatriación.

Tras haber denunciado en marzo la suerte de siete rusos que estuvieron presos en Guantánamo y luego fueron víctimas de acosos policiales y, según algunos, también de torturas, HRW menciona el caso de dos tunecinos, Abdallah Hajji y Lotfi Lagha, que tras ser repatriados en junio fueron confinados al aislamiento a la espera de un juicio.

Según el abogado de Hajji, durante este confinamiento los policías "lo abofetearon, lo amenazaron con violar a su mujer y a sus hijas, lo sacudían cada vez que se dormía y lo forzaron a firmar un papel que no pudo leer porque necesita nuevos anteojos".