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Bogotá.- La III Conferencia Internacional sobre Colombia, en la que participan delegados de 34 países, exigió hoy a los grupos rebeldes la liberación de todos los secuestrados y pidió respeto al derecho internacional humanitario.
'Los secuestradores son responsables por las vidas y la salud de los secuestrados en su poder', afirmaron los delegados al exigir de manera categórica la liberación inmediata y sin condicionamientos de los rehenes, destacó la declaración final de la conferencia.

Los delegados de 34 gobiernos, entre ellos de México, Francia y Estados Unidos, y de 23 organismos internacionales también condenaron este viernes los asesinatos de las personas secuestradas por parte de sus captores.

Consideraron que el hecho más cruento fue la masacre, en junio pasado, de 11 diputados regionales que estaban en poder de las Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia (FARC), la guerrilla más importante de América Latina.

El pronunciamiento de la conferencia coincidió este viernes con las pruebas de supervivencia de cinco civiles y 11 militares, las cuales estaban en poder de una célula de las FARC en Bogotá y cuyos integrantes fueron capturados la víspera.

Entre los plagiados que aparecen en los videos difundidos por el gobierno colombiano figuran la ex candidata presidencial Ingrid Betancourt, secuestrada en febrero de 2002, y tres agentes de Estados Unidos en poder del grupo rebelde desde abril de 2003.

Según las autoridades colombianas, las FARC tienen en su poder a unas 750 personas, entre ellas un grupo de 45 a quienes califican como 'prisioneros de guerra', mientras que el resto son rehenes con carácter extorsivo.

Los delegados exigieron a los grupos armados ilegales que respeten el derecho internacional humanitario, 'cesen los ataques a la población civil, el reclutamiento de menores, la extorsión y el secuestro'.

La declaración pidió además 'pleno respaldo a la lucha contra el terrorismo y las demás actividades asociadas al problema mundial de las drogas que libra el gobierno de Colombia'.

En el documento, los asistentes reconocieron los esfuerzos contra la corrupción asociada al narcotráfico y ratificaron su compromiso al principio de la responsabilidad compartida en la lucha contra las drogas.

Reiteraron el apoyo a Colombia en la lucha que libra contra los grupos narcotraficantes, que 'además tiene consecuencias sobre el medio ambiente y afecta la seguridad y las condiciones de vida de las comunidades localizadas en las zonas de cultivos ilícitos'.

La declaración también pidió que los grupos armados ilegales que operan en este país andino pongan fin a la producción y tráfico de drogas ilícitas.

Colombia vive desde hace cerca de 50 años un conflicto armado que deja más de 100 mil muertos, tres millones de desplazados y miles de desaparecidos y secuestrados en ese período.

Además de las rebeldes FARC, en este país opera el guerrillero Ejército de Liberación Nacional (ELN) y ex integrantes de los ultraderechistas grupos paramilitares que formaron nuevas organizaciones ilegales.

Este país sudamericano también es el primer productor de cocaína pura, con más de 700 toneladas anuales que son manejadas por más de un centenar de carteles y microcarteles traficantes.

A la III Conferencia Internacional, que fue instalada este viernes por el presidente colombiano Alvaro Uribe Vélez, asisten delegados de Suecia, Noruega, Argentina, Chile, Brasil, Austria, Reino Unido, España, Portugal y Alemania, entre otros.

La actividad finalizará este sábado con una serie de visitas por parte de las delegaciones internacionales a la zona suroccidental de Colombia, una de las regiones más afectadas por el conflicto y por el tráfico de drogas.

La primera Conferencia Internacional sobre Colombia se realizó en Londres en 2003, mientras que la segunda se efectuó en Cartagena de Indias en 2005, citas en las cuales ha participado México en forma activa.