Universal
Reynosa, Tamaulipas.- Toda la indignación e impotencia ante la narcoviolencia que azota a esta entidad se resumió ayer con una caravana de silencio que se extendió por más de tres kilómetros.
El convoy de vehículos del cortejo fúnebre de Juan Antonio Guajardo Anzaldúa entró a esta ciudad en medio del reforzamiento de los patrullajes del Ejército y de las Fuerzas Federales de Apoyo que extendieron su accionar a lo largo de todas las carreteras y municipios de la zona fronteriza de Tamaulipas.

"Justicia, justicia, justicia", fue el grito final de todos aquellos que se dieron cita en el acto luctuoso de Guajardo Anzaldúa, crimen que obligó desde hace cuatro días a que militares a bordo de vehículos blindados y artillados intensificaran su presencia y recorridos lo mismo en las carreteras que en las diferentes ciudades de la frontera de Tamaulipas, además de que se colocaran más de puntos de revisión carreteros en esa zona por parte de elementos de la Policía Federal de Caminos y de las Fuerzas federales de Apoyo.

La mayor presencia de fuerzas federales y militares en la región, que coincide con otro crimen, el de la cantante grupera Zayda Peña Arjona, ocurrido la madrugada del sábado pasado, y que causó conmoción por sobrevivir a un primer atentado, pero ser nuevamente atacada en un hospital, hasta ahora no arroja resultados. Sin embargo, las labores de inteligencia y de búsqueda para ubicar a los criminales se mantendrán en los próximos días, de acuerdo con informes de la Secretaría de Seguridad Pública Federal.

El avance de las investigaciones no tiene a nadie contento aquí. Así, lo evidencian los reclamos de justicia de la gente que como don Tomás, uno de los ejidatarios de Río Bravo, que lloró y lloró como cientos durante el sepelio de Juan Antonio Guajardo Anzaldúa, muestra el coraje por el crimen del ex alcalde de Río Bravo. Con el sombrero en su mano, este campesino llegó al borde de la indignación, casi, como varias mujeres que se desmayaron entre los gritos y aplausos que se tributaron durante el funeral celebrado en el cementerio Valle de la Paz.