Según la televisión estatal china CCTV, las autoridades provinciales comunicaron que los mineros bajo tierra se encuentran a unos 500 metros de profundidad, aunque se ignora su estado.
Pekín, China.- Una explosión en una mina de carbón de la ciudad de Hegang (provincia septentrional de Heilongjiang) dejó sepultados a más de un centenar de trabajadores y los servicios de rescate chinos hallaron ya 43 cadáveres, aunque la cifra puede seguir aumentando ya que otras 65 personas siguen desaparecidas.

Según la televisión estatal china CCTV, las autoridades provinciales comunicaron que los mineros bajo tierra se encuentran a unos 500 metros de profundidad, aunque se ignora su estado.

Las primeras investigaciones señalan el accidente fue provocado por la explosión de una gran acumulación de gas retenida en el interior de la mina, pero el origen y las circunstancias son todavía desconocidos.

Además, el suceso causó otros 48 heridos por fracturas, quemadas y problemas respiratorios por inhalación de humo, uno de los cuales se halla en un hospital de Heilongjiang en situación crítica.

El suceso ocurrió esta madrugada, alrededor de las 2.30 hora local (18.30 horas GMT del viernes), en una mina de carbón denominada Xinxing y situada a unos 400 kilómetros al este de Harbin, la capital provincial.

Hasta once equipos de emergencia se desplegaron para buscar a posibles supervivientes atrapados.

Las imágenes que transmite la televisión oficial china muestran una densa columna de humo gris saliendo del túnel que da acceso a la explotación subterránea.

La agencia China News Agency aseguró que los conductos de entrada y ventilación de la mina resultaron completamente destruidos en el siniestro, lo que complica mucho las labores de rescate y las convierte en una lucha contra el reloj.

La explosión fue tan fuerte que vecinos de Hegang, cuyo núcleo habitado se encuentra a diez kilómetros de la explotación, relataron que el estruendo les despertó en plena madrugada.

La mina es propiedad de la sociedad Heilongjiang Longmei Mining Holding Group, que comunicó que un total de 528 empleados estaban trabajando en la mina en el momento de la explosión, aunque 419 han podido ser evacuados.

El grupo propietario forma parte de un conglomerado industrial y minero chino de propiedad estatal, que anualmente extrae 12 millones de toneladas de carbón de sus explotaciones.

El accidente ha causado conmoción en todo el país. Buena muestra de ello es la reacción de Pekín ya que, según los medios oficiales, el presidente, Hu Jintao, y el primer ministro, Wen Jiabao, dieron órdenes directas al viceprimer ministro Zhang Dejiang para que se desplazase a la zona para supervisar los trabajos de rescate.

Las minas chinas son las más peligrosas del mundo, debido a la precariedad de las medidas de seguridad laborales y a la sobreexplotación de muchas de ellas, en un país donde el carbón es la principal fuente de energía y supone más de dos tercios del consumo total de combustibles.

El Gobierno chino intenta implantar medidas drásticas para frenar la alta siniestralidad, entre ellas la imposición de duros castigos y hasta la pena de muerte en caso de que los dueños de las minas oculten estos sucesos, pero las cifras de accidentes y fallecidos no disminuyen.

El país asiático registró 1.954 accidentes en minas de carbón en 2008, en los que murieron 3.215 personas, mientras que en lo que va de año más de 1.900 personas perdieron la vida, según datos de la Administración Estatal China de Seguridad en el Trabajo.

Se calcula que China tiene más de 16.000 explotaciones mineras abiertas, aunque la mayoría operan sin licencia y con instalaciones obsoletas.