Lemic Madrid/Excélsior
De acuerdo con el documento de Stratfor, del cual Excélsior tiene copia, las principales víctimas de este ilícito son migrantes mexicanos o centroamericanos que acreditan una legal estancia en Estados Unidos.
México, D.F..- Los cárteles mexicanos de la droga lograron exportar sus estrategias de extorsión y secuestro hacia Arizona, Estados Unidos, según advierte un análisis de la agencia privada de inteligencia Strategic Forecasting (Stratfor).

El informe revela que el mayor foco de riesgo se ubicó en la ciudad de Phoenix donde, en 2008, se registraron 368 casos de privación ilegal de la libertad vinculados directamente con las operaciones de los narcotraficantes mexicanos.

También se ha detectado que los delincuentes utilizan uniformes apócrifos de las corporaciones de seguridad y vigilancia estadunidense, para tener éxito en sus operaciones ilícitas.

De acuerdo con el documento de Stratfor, del cual Excélsior tiene copia, las principales víctimas de este ilícito son migrantes mexicanos o centroamericanos que acreditan una legal estancia en Estados Unidos.

Por la ubicación geográfica podrían estar involucrados los integrantes de tres organizaciones: el cártel de Sinaloa, encabezado por Joaquín El Chapo Guzmán; el de Tijuana, liderado por la familia Arellano Félix; y el de Juárez.

"El tráfico ilícito de estupefacientes y los asesinatos relacionados con las drogas no son los únicos ilícitos que los delincuentes mexicanos han traído a Phoenix, también se han involucrado en el tráfico de seres humanos, el contrabando de armas, el lavado de dinero y otros delitos.

"Debido a la confluencia de estas bandas, Phoenix se ha convertido en la capital de secuestros de Estados Unidos. Según el Departamento de Policía de esa ciudad recibió 368 informes de secuestro el año pasado.

"Basándose en las estadísticas de secuestro en otras partes del mundo -en particular de América Latina- no es descabellado suponer que hubo muchos secuestros que no se denunciaron en la ciudad de Phoenix", detalla el informe.

El documento, elaborado por los especialistas Fred Burton y Scott Stewart, detalla que se han identificado dos principales modalidades de secuestro en Phoenix: la privación ilegal de la libertad de familiares o distribuidores de drogas y el secuestro de extranjeros en situación ilegal.

Los plagios relacionados con las drogas, advierten los investigadores de Stratfor, generalmente se deben a un cobro de deudas o por venganza; en estos casos casi nunca existe una solicitud de dinero en efectivo por la libertad de la víctima.

Algunas bandas también han encontrado en el secuestro una opción para financiar sus operaciones ilícitas ya que están dispuestos a cobrar cantidades mínimas por la liberación del plagiado.

Esta modalidad se registra principalmente entre las personas que ingresan de manera ilegal a Estados Unidos, "hay informes donde se indica que recogen a las víctimas en sus centros de trabajo y las trasladan a casas de seguridad.

"Por su situación migratoria irregular, las víctimas no reportan el secuestro a las autoridades de seguridad e investigación. Esto es un indicio contundente de que el secuestro en Phoenix es un problema que supera por mucho el número de casos denunciados a la policía", advierten los especialistas.

En el documento de Stratfor también se revela que las corporaciones de seguridad fueron vulneradas en su estructura ya que durante 2008 los narcotraficantes mexicanos lograron confeccionar o adquirir uniformes apócrifos para no ser detectados en sus operaciones ilícitas.

Uno de estos casos se logró documentar en junio del año pasado cuando miembros de un cartel, fuertemente armados y disfrazados con uniformes del Departamento de Policía de Phoenix, dispararon más de 100 ocasiones contra la casa de un narcotraficante jamaiquino que presuntamente trabajaba para dos diferentes organizaciones mexicanas.

Por el momento, las comunidades centroamericanas y los migrantes en situación ilegal representan los principales objetivos para los cárteles que se dedican al secuestro en Estados Unidos. Sin embargo, la actual recesión económica también podría generar una disminución en el flujo de ilegales.