La Paz, Bolivia.- (AFP) - El ex presidente boliviano Gonzalo Sánchez de Lozada, exiliado en Estados Unidos, fue acusado este miércoles por la Fiscalía de Bolivia de genocidio y de otros ocho delitos en relación con la represión de una protesta, que causó 60 muertos y que a la postre significó su caída.
El fiscal general, Mario Uribe, presentó este miércoles la imputación  contra el ex gobernante que también incluye a ministros y jefes militares que  acompañaron el gobierno de Lozada en su segundo periodo presidencial  (2002-2003).

Uribe presentó acusación contra Sánchez de Lozada y doce colaboradores,  entre ellos cinco miembros del ex mando militar, "por la probable comisión de  los delitos de genocidio, en su modalidad de masacre (...), homicidio, lesiones  graves y leves, privación de libertad (...), violación de libertad de prensa" y  otros sancionados por el código penal.

La Fiscalía hizo la acusación el día en que se cumplen cuatro años de la  rebelión que produjo la caída de Sánchez de Lozada, obligado a huir a Estados  Unidos. La represión para acabar con esa rebelión causó la muerte de 60  personas y dejó a otras 400 con heridas de bala.

La protesta se debió a la intención del gobierno boliviano de exportar gas  a Estados Unidos a través de puertos chilenos.

Grupos de familiares de víctimas de la denominada 'guerra del gas' tenían  previsto manifestar en las puertas de la embajada de Estados Unidos para que  faciliten la extradición a Bolivia de Sánchez de Lozada y enfrente a la  justicia.