Londres, Inglaterra.- El antiguo primer ministro de Pakistán, Nawaz Sharif, abandonó este domingo el aeropuerto londinense de Heathrow con destino a Islamabad, poniendo fin a casi ocho años de exilio y desafiando al actual presidente, Pervez Musharraf.
"Está volando directamente a Islamabad en un vuelo de la Pakistán International Airlines", en lugar de hacerlo vía Mascate (Omán) en un avión de Gulf Air tal como estaba inicialmente previsto, aseguró el secretario personal de Sharif, Imran Khan.

Este colaborador informó también que el antiguo primer ministro viaja con una comitiva de 150 personas, entre ellos medio centenar de periodistas. Aunque en un principio se dijo que también viajaba el hermano de Sharif, Shahbaz, éste se ha quedado finalmente en Londres.

Antes de partir de Heathrow, Sharif juró que depondrá al actual presidente del país Pervez Musharraf. En declaraciones al canal de televisión Geo, Sharif aseguró que "vuelvo a mi país para dar un empuje final a una dictadura que se desmorona".

"Regreso a mi país con el propósito de librar a mi patria de los problemas y de la anarquía que la están hundiendo debido a las políticas de un hombre, el general Pervez Musharraf", añadió.

El vuelo, que inicialmente tenía prevista su llegada a Islamabad a las 07H40 (02:40 GMT) partió con un retraso de dos horas después de que los servicios sanitarios fueran alertados de que un pasajero sufría un dolor en el pecho, informó un portavoz de Heathrow.

Ante la inminente llegada del ex primer ministro, las autoridades paquistaníes han declarado el estado de alerta en todos los aeropuertos del país.

En los últimos días fueron detenidos numerosos partidarios de Sharif, más de 2.000, según su partido, la Liga Musulmana de Pakistán-Nawaz, que ha anunciado que eso no será impedimento para que el ex primer ministro sea recibido como un héroe.

Sharif fue condenado a cadena perpetua por fraude fiscal y traición tras ser destituido en 1999, pero fue liberado en el año 2000 a cambio de prometer exiliarse a Arabia Saudí durante diez años.

El ex primer ministro aseguró posteriormente que se vio obligado a aceptar esta propuesta. El pasado mes de agosto la Corte Suprema de Pakistán le autorizó regresar al país.

Con su regreso, Sharif desoye los llamamientos realizados por algunos países aconsejándole que permaneciese en Gran Bretaña, donde ha vivido el último año. El ex primer ministro se expone ahora a ser detenido nada más pisar suelo paquistaní el lunes o ser deportado de inmediato a Arabia Saudí.