Londres, Inglaterra.- El proceso de divorcio entre Paul McCartney y Heather Mills parece que se extenderá una segunda semana, luego de que un juez concediera tiempo extra para dilucidar el caso.
La audiencia debía concluir el viernes pero oficiales de la Corte de Londres dijeron que el pleito, que dirige el juez Hugh Bennett, continuaría el lunes.

La pareja se casó en junio del 2002 y tuvo una hija en octubre del año siguiente. El matrimonio anunció que se separaba en el 2006, y McCartney pidió el divorcio alegando un ``comportamiento inaceptable'' de su esposa.

Durante la vista se deberá decidir si Mills tiene derecho a compartir parte de la fortuna del ex Beatle estimada en 1,600 millones. Reportes no confirmados apuntan a que McCartney le habría ofrecido transar la demanda por 50 millones de dólares pero ella estaría exigiendo el doble.

Aunque ambos han aparecido en la corte a diario esta semana, muy pocos detalles han salido a la luz pública.

A diferencia de la mayoría de las audiencias de los tribunales británicos, los procedimientos de divorcio se realizan a puertas cerradas y la puerta de la sala 34 del tribunal tenía un cartel que decía ``Entrada prohibida. Estrictamente privado''.

Mills de 40 años y McCartney de 65 no han hecho comentarios a los reporteros y fotógrafos que casi religiosamente se han instalado a diario durante una semana en las afueras de la corte.

La abogada del compositor Fiona Shackleton, fue quien representó al Príncipe Carlos en 1996 durante su divorcio de Lady Di. Mills despidió el año pasado a su equipo legal y ahora se representa a sí misma.

Una vez termine la audiencia el juez podría tardar varias semanas adicionales en lo que resuelve su sentencia. Los términos no se harán públicos a menos que vayan al Tribunal de Apelaciones, o alguna de las partes opte por revelar los detalles.