Chicago.- Marion Jones devolvió las cinco medallas que ganó en las Olimpíadas de Sydney y aceptó que le anularan todos los resultados posteriores al 1 de septiembre de 2000 como castigo tras confesar que había usado drogas para mejorar su rendimiento.
Las tres medallas doradas y dos de bronce fueron entregadas a funcionarios del Comité Olímpico Estadounidense y de la Agencia Antidopaje.

En Sydney 2000, Jones ganó oro en 100 y 200 metros llanos y en relevos 4x400, y bronce en salto en largo y 400 metros postas. Corresponde al COI decidir qué hará con las medallas y si anulará los resultados en uyo caso sus compañeras de relevo también perderían medallas.

Jearl Miles-Clark, Monique Hennagan, Tasha Colander-Richardson y Andrea Anderson ganaron el oro en 4x400. Chryste Gaines, Torri Edwards, Nanceen Perry y Passion Richardson estaban en 400 metros.

Edwards y Gains han cumplido suspensiones por dopaje desde el 2000.