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La Jornada
Investigadora y sobreviviente de un tumor mamario, señaló que estudios han detectado que en México la frecuencia de la enfermedad entre mujeres menores de 54 años es 30 por ciento más alta que en países como Canadá y Estados Unidos
México, DF. El cáncer de mama representa un reto para países como México, donde la detección tardía es todavía un problema severo y se carece de mecanismos para atender las necesidades de las sobrevivientes, sobre todo las pacientes jóvenes que representan casi la mitad de los casos, pues a causa del tratamiento enfrentan una "menopausia anticipada", advirtió Felicia Knaul, directora de la Iniciativa Harvard de Equidad Global.

Investigadora y sobreviviente de un tumor mamario, señaló que estudios han detectado que en México la frecuencia de la enfermedad entre mujeres menores de 54 años es 30 por ciento más alta que en países como Canadá y Estados Unidos.

Además, el tumor suele ser más agresivo, pero las pacientes tienen mayores probabilidades de salir adelante. Por eso la importancia de que los servicios de salud atiendan sus malestares físicos, sexuales y emocionales, dijo la especialista.

El sábado 19 se celebró el Día Mundial contra el Cáncer de Mama y a lo largo del mes se han realizado diversas actividades para enfatizar la importancia de la prevención y la detección temprana del padecimiento.

Felicia Knaul, también presidenta de la organización civil Tómatelo a Pecho, comentó que más de la mitad de los casos de la neoplasia mamaria se diagnostica entre las etapas tres y cuatro, cuando la probabilidad de sobrevivir es de 30 por ciento, o menos, durante los cinco años posteriores a la conclusión del tratamiento.

Por el contrario, en las naciones desarrolladas, más de la mitad de las afectadas detectan el cáncer en las etapas tempranas, por lo que sus posibilidades de mantenerse con vida a los cinco años es superior a 80 por ciento.

Debido a que México garantiza a las enfermas el acceso a la atención médica por conducto de las instituciones de seguridad social y el Seguro Popular, lo lógico es que en un futuro la detección se haga de manera más temprana.

De ahí la importancia de que los servicios de salud estén preparados para dar seguimiento a las pacientes, a fin de identificar si hubiera recurrencia del cáncer en la misma zona o en otra parte del organismo, así como para apoyarlas en el control de problemas como el linfedema, que es la acumulación de líquido en el brazo cuando en la cirugía para quitar la mama dañada por el cáncer también se extirpan ganglios linfáticos. Las mujeres sufren de hinchazón en el brazo y dificultad de movimiento durante largo tiempo.

A causa de la quimioterapia, las pacientes presentan alteraciones de sus ciclos hormonales, lo que las lleva a una etapa de "menopausia anticipada y de larga duración", con síntomas como bochornos, dificultad para dormir, cansancio y afectaciones en su sexualidad. Para las mujeres con pareja esto representa un problema severo cuando no es atendido.

No existe en los servicios médicos, explicó la especialista, ayuda para la mujer, o para el hombre que quiere quedarse con su pareja pero desconoce cómo la puede apoyar. Lo grave es que las personas viven con estos y otros problemas, a pesar de que existen medicamentos y estrategias de apoyo sicológico, terapias de pareja y otras alternativas, pero pocos lo saben, apuntó.

La investigadora comentó que en el Instituto Nacional de Cancerología se está empezando a abordar el tema y, por lo pronto, está en análisis la posibilidad de instalar una clínica de atención a la mujer joven donde se trataría de manera particular por la agresividad de los tumores y las secuelas de los tratamientos.