Leutenbach (Alemania).- La familia del joven alemán de 17 años que la semana pasada asesinó a bocajarro a 15 personas antes de pegarse un tiro en la sien, transmitió hoy por primera vez sus condolencias a todos los familiares y amigos de las víctimas.
"A ustedes se les quitó lo más valioso e importante, un ser amado, mediante el horrible e incomprensible acto de nuestro hijo y hermano", escribió la familia de Leutenbach, en el sur del país, en una carta abierta dada a conocer hoy por su abogado en la vecina ciudad de Stuttgart.

"Todo el rato nos preguntamos cómo pudo pasar, cómo pudimos no haber detectado su desesperación y su odio. Hasta ese horrible suceso, éramos una familia normal", aseguraron los padres y la hermana del adolescente.

"Nunca creímos a Tim capaz de algo así y le conocíamos de otra manera", agregaron en sus primeras declaraciones públicas. Estamos consternados y observamos esta incomprensible tragedia mudos y sollozantes. Nuestros pensamientos están con todos los heridos".

El miércoles, Tim Kretschmer irrumpió en su antiguo colegio de la pequeña localidad de Winennden, en el suroeste del país, y sin mediar palabra con nadie, comenzó a disparar indiscriminadamente y asesinó a ocho alumnas, un estudiante y tres profesoras.

Poco después, en su huida de la policía, mató a otros tres viandantes antes de asestarse un tiro en la cabeza.