Washington.- La Reserva Federal estadounidense anunció hoy que utilizará más de un billón de dólares para impulsar a los mercados crediticios a través de la compra de valores asociados a hipotecas y papeles de deuda estatal de largo plazo.
En una medida que sorprendió a los analistas, el banco central norteamericano aseguró que comprará hasta 300.000 millones de dólares en Bonos del Tesoro de largo plazo en los próximos seis meses y que adquirirá papeles asociados a hipotecas por otros 750.000 millones de dólares, por lo que contará con valores del este tipo por 1,25 billones de dólares.

Asimismo, la Fed mantuvo la tasa de interés de referencia en su mínimo histórico de un margen entre 0 y 0,25 por ciento. A mediados de diciembre del año pasado la Fed tomó la decisión sin precedentes de establecer este margen para salir de la crisis.

"En estas circunstancias, la Reserva Federal utilizará todos los medios disponibles para promover la recuperación económica y preservar la estabilidad de los precios", señaló el Comité de Mercado Abierto en un comunicado.

Los principales índices de Wall Street aumentaron más de un dos por ciento tras el anuncio del banco central. "Esta es una medida realmente drámatica", aseguró el analista Jamer Caron de Morgan Stanley, reflejando así la sorpresa de los expertos.

La Fed espera que los mercados e instituciones financieras se estabilicen a través del programa coyuntural del gobierno y las nuevas medidas adoptadas este miércoles. Estas deberían ayudar a una "reanudación gradual" del crecimiento económico, indicó la declaración. De acuerdo con la Fed, las tasas de interés deberán permanecer en su mínimo por un "amplio período".

Las compañías financieras declararon pérdidas por más de un billón de dólares en valores relacionados con el colapso del mercado inmobiliario estadounidense, que provocó una crisis económica más amplia y que decenas de bancos declararan la quiebra.

Los economistas advirtieron que el sistema, ya sea el gobierno o los bancos, debería absorber otro billón de dólares en pérdidas antes de que termine la crisis.

Las últimas acciones de la Fed posiblemente se sostienen en las cifras reveladas hoy por el gobierno sobre un aumento de la inflación de un 0,4 por ciento en febrero, el mayor en siete meses, lo que disminuye las preocupaciones por una posible deflación.

Las nuevas inyecciones de dinero son las últimas de una serie de programas de préstamo complejos e innovadores que la Reserva Federal adoptó desde que explotó la crisis financiera en septiembre con el colapso de Lehman Brothers.

La administración del presidente Barack Obama también invirtió cerca de 700.000 millones de dólares en los principales bancos estadounidenses en un esfuerzo por mantenerlos a flote y evitar el colapso de todo el sistema financiero.

Este mes, el banco central y el Departamento del Tesoro lanzaron una nueva línea de crédito por 200.000 millones de dólares dirigida directamente a los consumidores y pequeñas empresas que no pudieron acceder a créditos de los bancos. El programa podría expandirse hasta el billón de dólares.

El Tesoro está preparando el lanzamiento de otra asociación pública-privada por un billón de dólares que eliminaría completamente los valores tóxicos de los balances de los bancos.

El presidente de la Reserva Federal, Ben Bernanke, afirmó el fin de semana que espera el fin de la recesión en Estados Unidos para fines de este año, aunque dijo que es decisivo estabilizar el sistema financiero.