Puerto Cabezas, Nicaragua.- El huracán Félix, convertido ahora en una depresión tropical, causó inundaciones, avalanchas de lodo y por lo menos nueve muertos y 11 desaparecidos a su paso por la región autónoma norte de Nicaragua, según el más reciente informe del Sistema Nacional de Prevención y Mitigación de Desastres (Sinapred).
Entre tanto, otro huracán, el Henriette, amenazó el miércoles la costa de México, en su travesía hacia el suroeste de Estados Unidos.

El Henriette mató al menos a siete personas a lo largo de la Costa del Pacífico, pero no causó víctimas al volcar su furia en la zona vacacional de Los Cabos, en el extremo de la península de Baja California.

Los meteorólogos dijeron que el Henriette avanzó hacia el mar, y podría afectar la costa firme de México el miércoles en la tarde con vientos sostenidos de 120 kilómetros por hora (75 millas por hora) cerca de Huatabampo, a unos 500 kilómetros (300 millas) al sur de la frontera con Arizona.

A las 1200 GMT, el Henriette tenía su epicentro a unos 95 kilómetros (60 millas) al oeste suroeste de Los Mochis, en México, y avanzaba en dirección norte a unos 20 kph (13 mph). Advertencias de huracán fueron formuladas desde Topolobampo, en el estado norteño de Sinaloa, hasta Bahía Kino.

Nueve muertos, 11 desaparecidos, 34.000 personas afectadas y un 80% de la infraestructura destruida dejó el huracán Félix a su pasó por la región autónoma norte de Nicaragua, informó Sinapred.

El mayor Ramón Tercero, oficial de turno del Sinapred, dijo a AP el miércoles que ya se distribuye ayuda en alimentos, frazadas, medicinas y agua envasada a 15.809 personas que se encuentran en 76 refugios ubicados en la región, mientras continuaba lloviendo torrencialmente en las zonas ubicadas más al noroeste.

El presidente nicaragüense Daniel Ortega declaró el martes el estado de desastre en Puerto Cabezas, casi 400 kilómetros al noreste de Managua.

Mientras el Félix disminuía su vigor, y se convertía en una depresión tropical, al menos cinco países de Centroámerica se hallaban en estado de alerta por las inundaciones. Se pronosticaban hasta 64 centímetros (25 pulgadas) de lluvia en algunas zonas remotas.

Las calles estaban desiertas y caía una persistente lluvia el miércoles en Honduras, donde 27.000 personas fueron evacuadas.

Según datos oficiales preliminares, en la provincia de Gracias a Dios, al noreste de Honduras, y fronteriza con Nicaragua, hubo 122 casas destruidas. Hubo también nueve derrumbes o deslaves, seis en Olancho, provincia al este de Honduras y fronteriza con Nicaragua, y tres en Santa Rosa de Copán, a unos 300 kilómetros al oeste de Tegucigalpa.

Las autoridades hondureñas mantenían en estado de alerta máxima a Tegucigalpa, y existía un estado preventivo de alerta en cuatro provincias: Cortés, al norte; Santa Bárbara, al oeste; El Paraíso, al este, y Choluteca y Valle, al sur del país.

Marcos Burgos, jefe de la Comisión Permanente de Contingencia de Honduras, dijo que ``Hay 23.700 evacuados, particularmente en las regiones norte y este''.

A su vez Marlon Amador, gerente de la empresa aérea Taca, dijo en Tegucigalpa:

``Por seguridad de los pasajeros, los vuelos han sido cancelados este día a causa del fenómeno natural, pero ya todo está retornando a la normalidad''.