Vanguardia/EFE
Madrid.- El primer festejo de la Feria de San Isidro ha deparado este jueves un espectáculo huérfano de trofeos y contenido, un hecho que la terna de matadores coincide en achacar "a los toros", aunque,como dice Antón Cortés, "con la predisposición y actitud con las que hemos afrontado la tarde, se ha conseguido que la ilusión se vaya intacta".
Nada más arrastrar al último toro, en el mismo callejón de LasVentas, los tres matadores, Antón Cortés, Eduardo Gallo y SantiagoAmbel Posada, dieron sus impresiones para valorar sus actuaciones, en unatarde "que se ha quedado a medias de todo".

"Ha sido una decepción muy grande", reconoció Cortés, "tanto miscompañeros como yo veníamos con mucha ilusión, y en mi caso lo hedado todo, me he dejado la vida en la plaza".

Un Antón Cortés que hacía hoy su único paseíllo en San Isidro, loque, a tenor de lo acontecido, "me deja mal sabor de boca, porque yovenía a triunfar fuerte, y aunque no lo he conseguido, mis deseoscreo que los he demostrado en todo momento, queriendo muchísimosiempre, pero cuando no hay material para el triunfo, no se puedehacer nada".

Sin embargo, con el cuarto toro, un animal que se movió y quemedianamente pudo servir para el medio lucimiento, Cortés dijo haberestado "importante con él".

El segundo espada en el cartel, Eduardo Gallo mostró también su"desencanto" con la corrida de "Martelilla", definiéndola como"parada y sin racita", un hecho que le impedido poder "demostrar lailusión que traía", a pesar de "haberlo intentado de todas lasformas posibles".

No obstante, Gallo señaló que la "predisposición es la que pone acada uno donde tiene que estar. Creo que he estado por encima de lacorrida, pero ha sido una pena que no embistieran los toros.Esperemos que lo que no he podido conseguir hoy lo pueda conseguiren mi segundo compromiso".

El más joven de la terna, Santiago Ambel Posada, volvía a LasVentas después de su confirmación de alternativa el pasado año, peroal igual que sus compañeros de cartel se lamentó de su "malasuerte".

"Mi primer toro no ha servido, y el otro, aunque tenía más clase,ha evidenciado poca fuerza", declaró Ambel Posada, añadiendo que"con éste, pienso que he estado a la altura, le he dado pases muybuenos, pero este tipo de toro en Madrid no vale, no cala en lagente".

Pero si algo ha diferenciado a Posada de los otros dosalternantes es el hecho de no valorar la tarde como una rotundadecepción: "yo no me voy decepcionado, porque torear en Madrid es lomás bonito que me ha pasado en mi vida, por eso toda actuación enMadrid, salgas triunfador o no, hay que valorarla como un privilegioy nunca como una decepción".