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Le gustaría que la victoria de Cuba en el segundo Clásico Mundial de Beisbol se alcanzara a costa del equipo de Japón, pero advirtió contra una eventual derrota a causa de descuidos técnicos
El líder cubano Fidel Castro afirmó hoy que le gustaría que la victoria de Cuba en el segundo Clásico Mundial de Beisbol se alcanzara a costa del equipo de Japón, pero advirtió contra una eventual derrota a causa de descuidos técnicos.

Castro, de 82 años, confirmó este lunes que se mantiene pegado al televisor siguiendo las incidencias de esa lid beisbolera, como los cientos de miles de aficionados de la isla que discuten en esquinas, parques y centros de trabajo el papel de la selección nacional.

"El equipo japonés es excelente, me gustaría que nuestra victoria en el Clásico se alcanzara a costa de ese conjunto de gran maestría técnica" , pero "ello no se logrará si caemos en descuidos como los que ayer domingo 8, observé por la tarde entre Cuba y Sudáfrica" en México, expresó.

En un artículo publicado en el sitio digital oficial cubadebate.cu, bajo el título "La crítica justa y constructiva" , censuró los "descuidos" de tres peloteros isleños, a quienes, sin embargo, calificó como "tres atletas extraordinarios" con "enorme vergüenza y confianza en sí mismos" .

"Como se pudo apreciar, ese juego se habría ganado por knockout en siete innings, con seis jonrones, dos de Cepeda, un récord en los Clásicos. Eso habría elevado el merecido prestigio del deporte cubano" , dijo al evaluar la victoria de Cuba 8-1 sobre Sudáfrica en el Foro Sol de la ciudad de México, sede del Grupo B.

Cuba saldrá mañana martes en busca de su clasificación frente a Australia, que noqueó al equipo "azteca" 17-7 y, según comentaristas deportivos, de obtener la victoria ganaría el boleto a San Diego, aunque el lugar está en dependencia de lo que puedan hacer los otros equipos.

En una sucesión de "Reflexiones" publicadas desde que inició el año, Castro se refirió por segunda vez al tema beisbolero, después que el pasado 3 de marzo dijera que asumía "la total responsablidad por el éxito o el revés" de la selección isleña, subcampeona del primer Clásico.

"El equipo cubano que este año medirá sus fuerzas con los mejores profesionales de Estados Unidos y Japón en las Grandes Ligas, es mucho más fuerte y está mejor entrenado que el de hace tres años" , aseguró el veterano líder isleño, ausente de la vida pública desde hace más de dos años y medio.

La mención al tema beisbolero ocupó la parte final de ese artículo iniciado con el respaldo de Castro a la profunda reestructuración ministerial que desembocó en la destitución del Jefe de Gabinete, Carlos Lage, y el canciller Felipe Pérez Roque, quienes renunciaron después a sus cargos en el Partido Comunista.

Castro sorprendió a la opinión pública al acusar, de forma implicita, a esos dos antigüos y cercanos colaboradores de haberse dejado seducir por "la miel del poder" que "despertó en ellos ambiciones que los condujeron a un papel indigno" y con lo que "el enemigo externo se llenó de ilusiones con ellos" .