Jorge Arturo López/El Universal
Honda se pone a la moda con su Fit Sport Mood, un hatchback de cinco puertas, cuyo diseño juvenil le ha permitido abrirse paso entre los subcompactos económicos y colocarse en el gusto de los conductores mexicanos en muy poco tiempo.
El pequeño japonés llegó a México en octubre de 2005, y en lo que va de este año la firma ha vendido 2 mil 485 unidades en sus dos versiones, EX y LX.

Su motor VTEC de aleación aluminio de cuatro cilindros en línea y 1.5 litros, le brinda una potencia de 109 caballos de fuerza (hp), con un torque de 106 libras/pie, tracción delantera y transmisión manual de cinco velocidades o automática CVT (transmisión de velocidad continua) con cambios extremadamente suaves. El modelo deportivo cuenta además con controles de cambio semiautomáticos instalados en el volante.

El precio en la versión LX, de 147 mil 500 y 162 mil 500 pesos (manual y CVT, respectivamente), y la del EX de 162 mil pesos y 177 mil pesos, parece accesible y corresponde satisfactoriamente a las prestaciones de seguridad, confort y rendimiento de combustible que ofrece este práctico vehículo oriental.

Una de sus principales características destacan, a pesar de ser un auto pequeño, un gran espacio interior, sistemas de seguridad de alto nivel como equipo de serie y un comportamiento altamente deportivo.

Producido en Brasil, el Fit Sport Mood lleva rines de 14 pulgadas y su manejo es muy especial debido a que cuenta con el sistema de aceleración electrónico que se conoce como Drive-by-Wire, cuya función consiste en transmitir la fuerza del pie en el acelerador como un comando eléctrico para que la respuesta sea casi inmediata, los cambios en la transmisión automática son suaves y eficientes, y el consumo de combustible más rendidor.

El diseño exterior es muy similar al de una minivan en miniatura pero con rasgos más finos y una practicidad en la ciudad sorprendente; más aún el espacio interior que ofrece porque es bastante amplio, más cuando se recurre a los "trucos" de los asientos para cargar objetos grandes o, incluso, hasta para que los pasajeros viajen acostados.

Cuenta con más de 90 pies cúbicos de capacidad y toda una gama de configuraciones que incluye lo que Honda llama la "silla mágica", una innovadora forma de doblar la fila trasera para que los respaldos se bajen o los asientos se suban, creando así cuatro nuevas formas de ganar y emplear el espacio.

Esta área extra se debe principalmente a que el Fit trae colocado el tanque de gasolina en el centro, de manera que el piso de la parte posterior es mucho más bajo; ese detalle mejora la estabilidad del vehículo porque, de acuerdo con la armadora, ubica mejor su centro de gravedad y contribuye a hacerlo más seguro en caso de una colisión por atrás.