Bruselas, Bélgica.- Francia, cuyo electorado rechazó el proyecto de Constitución europea en un referendo, en mayo de 2005, se convirtió este viernes en el primer "grande" de la Unión Europea que ratifica el Tratado de Lisboa, elaborado para reeemplazarlo.
El ministro esloveno de Relaciones Exteriores, Dimitrij Rupel, cuyo país preside la UE hasta junio, dijo esperar que "más de la mitad" de los Estados miembros ratifiquen el tratado antes del final de su mandato.

El objetivo es que los 27 países europeos hayan ratificado el texto antes de fines de 2008 para que entre en vigencia el 1 de enero de 2009.

Hasta ahora, Hungría, Eslovenia, Rumania y Malta ya lo han ratificado por vía parlamentaria. Eslovaquia tenía previsto hacerlo en la tarde del jueves, pero finalmente la votación fue postergada en el parlamento unicameral.

Pese a incluir muchas innovaciones de la Constitución, el nuevo tratado fue redactado especialmente para evitar ratificaciones por referendo, mucho más riesgosas que el procedimiento parlamentario.

Por el momento, el único país que ha anunciado un referendo sobre la ratificación, por exigencia constitucional, es Irlanda.

Un sondeo difundido a fines de enero mostraba de dos tercios (64%) de los irlandeses todavía estaban indecisos sobre el tema, mientras que 26% estaba dispuesto a votar "Sí" y 10% "No".

De su lado, el primer ministro británico, Gordon Brown, ha desoído los insistentes llamamientos de los euroescépticos a favor de un referendo. La ratificación del texto, objeto de un vivo debate parlamentario, ya comenzó y llevará varias semanas, aunque no debería plantear problemas.

De todos modos, muchos países, como España, todavía no han fijado un calendario preciso de ratificación.

En Holanda, que también rechazó el proyecto de Constitución europea en referendoen 2005, el gobierno se esfuerza en "concluir el proceso de ratificación" en 2008, según un portavoz de la cancillería.

Si el tratado es ratificado por los 27 países de la UE antes de fines de 2008, su efecto más tangible el 1 de enero de 2009 será ver a la Unión dotada de un "presidente" permanente, que debe representar al bloque en el escenario internacional aunque sus prerrogativas exactas aún deben ser bien definidas.