Sylvia Georgina Estrada
En el norte de Turambul, había una señora que era la peor señora del mundo. A sus hijos los castigaba cuando se portaban bien y cuando se portaban mal, les daba de comer comida para perros y les exprimía limón en los ojos. Todo el pueblo se echaba a correr en cuanto veían que ella se acercaba.
Esta señora es el personaje que ha marcado la carrera literaria del escritor Francisco Hinojosa, quien estuvo en Saltillo para leer las acciones de esta terrible mujer a decenas de niños que se reunieron en el patio del Icocult, el pasado miércoles.

El escritor celebró con los coahuilenses el 15 aniversario de "La Peor Señora del Mundo", libro editado por el Fondo de Cultura Económica y publicado en la colección "A la Orilla del Viento".

Son muchos los que consideran que este libro para niños es un parteaguas en la literatura infantil, que abrió nuevos caminos para los autores que se dedican a este género.

Sin embargo, para Hinojosa es otro libro más en su extensa producción literaria, que incluye "Amadís de Anís, Amadís de Codorniz", "A Golpe de Calcetín", "Aníbal y Melquiades", entre otros títulos.

El autor recordó que escribió "La Peor Señora del Mundo" gracias a una vecina terrible que tuvo alguna vez en su vida en su vida, quien le proveyó de un extenso material para darle vida a la protagonista del cuento. Recordó que la idea de la historia le vino súbitamente, en medio de la noche.

"Así que me levanté y me puse a escribir sin parar, durante cinco horas, hasta que salió el cuento completo", dijo con una sonrisa.

Aclaró que este arrebato literario no se da con mucha frecuencia, ya que tiene libros que tardó varios años en terminar.

"Cuando alguien me pregunta cuánto me tardo en escribir un libro le digo: entre cinco horas y seis años", precisó, causando risas entre los asistentes.

Fueron seis años los que invirtió el escritor en su último libro, que trae bajo el brazo, "Léperas contra Mocosos". Esta publicación relata las maldades de "muchas peores señoras del mundo" que se enfrentan a un grupo de niños, que no vacila en vengarse de los malos tratos de las tres mujeres.

Hinojosa confesó que él no leía mucho cuando era niño, porque existían muy pocos libros infantiles. Recordó que su encuentro providencial con la literatura fue a los 16 años, cuando su hermano ganó un concurso de oratoria y recibió como premio "Crimen y Castigo" de Dostoyevski.

"Una tarde no tenía nada que hacer y agarré el libro, leí una página, luego otra y otra más. Regresaba de la escuela y leía toda la tarde, hasta se me olvidaba hacer la tarea... fue entonces que comencé a leer libros", recordó sin nostalgia.

Dijo que el oficio de escritor no era algo que tenía contemplado, pero que finalmente lo atrapó. Ahora inventar historias es su trabajo de tiempo completo y se siente afortunado de que así sea.